6.1.18

SIEGA DE NEAL SHUSTERMAN

Título: Siega | Autor: Neal Shusterman | Editorial: Nocturna | Precio: 17'00€

Hace muchos años, las personas morían por causas naturales, pero ya no es así. Y ahora el planeta se enfrenta a un problema de superpoblación. Es por eso que existen los Segadores, encargados de cribar a aquellos que por estadística o azar tengan más posibilidades de morir y por lo tanto, más se lo merezcan. Vaya locura. Pero quedaos con la palabra criba, puesto que es así como se refieren a esta macabra selección. Citra y Rowan no se conocen, pero lo harán tras tropezarse con el segador Faraday un día cualquiera de sus vidas. El será el que les una y el que les seleccione como aprendices. Pero la realidad es que ninguno quiere ser un segador y además, solo puede ganar uno.

Siega prometía mucho. Muchísimo. Pero me he encontrado con el mismo problema que me dio Desconexión en su día. La completa arbitrariedad de las acciones de los personajes, sin ninguna lógica. Amén a decir que cuando leí que nadie moría por causas naturales entendí que nadie moría de hambre, enfermedad o vejez. Pero resulta que también puedes sobrevivir a un accidente aéreo o tirarte desde el Empire State Building, que la ciencia (esa ciencia que NUNCA se explica en las novelas de Shusterman quedando todo muy a lo hizo un mago) está lo suficientemente avanzada para poder convertir la papilla de carne y huesos en la que te has convertido después de semejante impacto y volver a convertirte en lo que solías ser. Además hay algo curioso, y es que la primera vez es gratis, las siguientes no. Sin embargo... igualmente están obligados a hacerlo. Así que si tienes un hijo aficionado a ponerse delante de camiones en medio de la autopista, lo más probable es que acabes endeudado hasta las cejas por la obligación de traerlo una y otra vez. Absurdo.

Podemos profundizar ahora en la historia de los protagonistas. Desde un principio se les dice que no están obligados a ser los pupilos de Faraday, que pueden dejarlo por mucho que hayan sido seleccionados. Pero aunque la idea de cribar les horroriza, ellos siguen allí. E incluso después de un encuentro con la Guadaña (algo así como el consejo de Segadores) que pone a ambos en un aprieto bastante serio, siguen sin dar su brazo a torcer. Es exasperante.

Podemos hablar también por supuesto del instalove de Citra y Rowan. Si alguien dudaba de que entre esos dos iba a acabar sucediendo algo, es que pocos libros de este estilo ha leído. Y la verdad, envidio eso. Carece de tan poco sentido y es tan puñeteramente repentino, además de otros factores que se involucran en la historia que es jodidamente difícil no poner los ojos en blanco cada vez que se hace alguna alusión a esta relación.

Por supuesto al igual que en Desconexión (siento hacer tantas referencias a otra obra del autor que quizás no hayáis leído, pero es que me es imposible no hacer paralelismos) tenemos nuestra dosis de grupo fanático que quiere alzarse con el poder, en este caso un grupo de segadores que se especializan en cribar en masa. Y también está la religión que está en contra de la vida eterna, los tonistas. Siega es un calco de Desconexión, simple y llanamente, con los mismos problemas, personajes mal construidos y con un world building nulo.

Esperaba mucho de esta novela, porque la sinopsis me atraía bastante. Sin embargo, no solo no ha estado a la altura, si no que ha hecho que definitivamente, desista con este autor. Es cierto, el tío sabe escribir de una manera en la que engancha y hace que no puedas parar de pasar las páginas pero como ya he dicho un millón de veces, la coca engancha y eso no quiere decir que sea buena. De lo peor que he leído en 2017.


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