6.1.18

LECTURAS DE BOLSILLO


El final de año ha llegado con unas cuantas lecturas que se alejan un poco de mi repertorio de juvenil habitual. Sabéis que no tengo nada en contra de dicha literatura pero también es verdad que a veces es la más fácil de digerir y por eso resulta sencillo consumirla de manera más habitual que otro tipo de textos. No digo que no sea buena, de hecho, me parece que toca temas super importantes de maneras muy diversas y yo disfruto muchísimo desentrañando esos engranajes en mis reseñas. Si algo me llama la atención, le daré mil vueltas. De la literatura juvenil se pueden sacar visiones muy interesantes y jamás menospreciaré un libro por su público objetivo, solo por su contenido. Es lo que todos deberíamos hacer, al fin y al cabo.

Pero también es verdad que quería introducir más variedad en mis lecturas y tenía unos cuantos autores y clásicos pendientes. Peter Pan, ese clásico infantil que todos conocemos pero que no todos hemos leído, es una lectura que comencé a finales de año y que aún tengo que finalizar, pero que me
está haciendo disfrutar muchísimo. Peter es un personaje mucho más retorcido de lo que me imaginaba, y las justificaciones que se dan para ello son cuanto menos rocambolescas. Es inocencia, es no querer crecer, es infantilismo y eso se refleja en sus actos. No puedo dar una opinión mucho más contundente, si quitamos el hecho de que el personaje de Wendy me pone realmente nerviosa: tan joven y ya con el rol de cuidadora. Pero tenemos que poner las cosas en contexto y es que no es lo mismo leer una novela del siglo XXI que una de principios del siglo pasado. Y si, es una justificación más que suficiente para una problemática así. No podemos pedirle peras al olmo al fin y al cabo. O si. Otra cosa es que te las de. Pero ahí estamos, leyendo un capítulo cada noche, antes de dormir (las noches que consigo hacerlo) y sintiendo eso que pocos libros consiguen: un calorcito en el pecho, y sentirse arropado por palabras. Que cursi me ha quedado. Porque en realidad yo soy una cursi, no nos vamos a engañar.

Decidí conocer a Terry Pratchet por fin, y decidí hacerlo con la ayuda de Neil Gaiman, mi escritor favorito. Buenos Presagios es el primer libro que escribieron juntos y narra la historia de un ángel y
un demonio que se han acostumbrado a la buena vida en la tierra y quieren detener el apocalipsis.
Hilarante. Cierto es que el exceso de personajes a veces hace que seguir la historia sea complicado si tienes la cabeza algo embotada (como fue mi caso cuando decidí adentrarme entre las páginas de esta novela) pero los momentos estelares bien se merecen el esfuerzo. Y Buenos Presagios tiene eso que deberían tener todas las novelas escritas a cuatro manos: una buena sincronización. Que no se note cuando un fragmento ha sido escrito por tal o cual escritor es un gran punto a favor. Quizás es que me conformo con poco con este auge repentino de autores que escriben sus novelas entre varias personas y de pronto puedes notar perfectamente cuando deja de escribir uno y empieza otro, pero claro, estamos hablando de dos gigantes en su oficio. Y lo mejor es que apenas se conocían, simplemente la química surgió y acabaron escribiendo una de las novelas más irreverentes que han pasado por mis manos, y han sido unas cuantas. Y encima creando una obra de culto. Que más se le puede pedir. Como he dicho, a Gaiman ya le conocía más que de sobra, pero con Pratchett nunca me he atrevido. Alguien me dijo una vez que no le gustaba demasiado y yo dejé llevarme por esa opinión. Pues honestamente, creo que es hora de ponerle remedio. Qué difícil no dejarse llevar a veces. Hasta cuando de recomendaciones literarias se refiere.

Llegamos a uno de mis favoritos, David Foster Wallace. Hace meses que me peleo con su La Broma Infinita (el título invita al chiste fácil, desde luego) pero la verdad es que es una de esas novelas para consumir poco a poco, saboreando cada palabra. Pero no vengo a hablar de su obra más famosa. A Foster Wallace lo descubrí gracias a la recomendación del dueño de la pequeña librería a la que voy a
veces. Esto Es Agua estaba sobre una pila, con una nota que lo recomendaba. Y me dio al ojo, y cuando vio que eso ocurría simplemente me dijo que era una de las mejores cosas que había leído nunca. Me lo llevé. Y lloré mucho al terminarlo. Y ese día prometí que repetiría con él. Y hace poco lo pude hacer con Una Cosa Supuestamente Divertida Que Nunca Volveré a Hacer. Durante poco más cien páginas nos describe con pelos y señales como es un crucero de esos tan maravillosos (en apariencia) que no son más que una forma de hacer desconectar al ganado que es la clase media alta durante unos pocos días. Piscinas en cubierta, actividades a todas horas, excursiones en cada puerto, un personal casi esclavizado y camarotes de risa. Es una maldita postal de cien páginas con la opinión de un señor sobre una experiencia que no todos podremos llegar a vivir (y a gracias doy en cierta manera, porque jamás querría pisar uno de esos sitios) y su descontento con la misma. Hipnótico. Desternillante. Es... David Foster Wallace. Si habéis tenido el placer de leer algo de lo que esta persona llegó a escribir durante su vida, sabréis a lo que me refiero. Si no, estáis tardando.

La última de estas lecturas de bolsillo se la reservo a Virginia Woolf y a su Las Olas. He de admitir que aún no lo he comenzado, que me inspira mucho respeto, pero que es una de esas autoras a las que quiero devorar durante este 2018. Las Olas me llama especialmente la atención y no sabría decir por
qué. Tengo muchas de sus obras esperando en mi estantería, pero esa es la que me atrae más, como un canto de sirena que te lleva a la perdición. Solo que espero que el resultado esta vez no sea fatal.  En Las Olas hay seis personajes y cada uno de ellos narra su propio monólogo interior, formulados desde su infancia hasta sus últimos años. Seis vidas dispares, seis vidas múltiples. No puedo decir mucho más de esta novela porque no he podido empezarla, ya que como he dicho, Woolf me inspira demasiado respeto. Pero quiero empezar por Las Olas y espero dejaros mis impresiones por aquí cuando lo haga, si es que tengo fuerzas. Últimamente la vida no me trata todo lo bien que me gustaría, y eso me quita fuerzas a la hora de ponerme frente al teclado, pero si no hago un esfuerzo, hasta esta pequeña parte de mi que es este blog, se irá al traste. Y creedme, no quiero eso.




Un buen resumen y una idea general de lo que quiero que sea 2018 en cuanto a lecturas. Seguiré devorando juvenil pero la verdad es que a veces me da la sensación de que dentro de ese "género" pocas cosas pueden sorprenderme más. Así que ha llegado el momento de cederle el testigo a todas esas lecturas que esperaban en mi lista de libros por leer y sumergirme en nuevos tipos de historias.

¿Cómo pinta el 2018 para vosotros?

3 comentarios:

  1. Me identifico mucho con tu postura frente a la literatura juvenil, por eso todos los años saco al menos un par de meses en los que me dedico a otro tipo de literatura. Me llamó muchísimo la atención tu descripción del libro de David Foster Wallace y creo que va directo a mi lista de lecturas en Goodreads y Virginia Woolf, por Dios, esa mujer te sacará canas naranjas y violetas pero vale muchísimo la pena leerla. Cuando te hayas acostumbrado a su forma... particular de escribir, te recomiendo que le des una leída a Mrs. Dalloway. Saludos desde Colombia!

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  2. Me ha gustado mucho estas mini reseñas de tus lecturas. Tengo ganas de descubrir también a Prachett y creo que lo haré de la misma formaa que tú, de la mano del genial Gaiman. Me da miedo enfrentarme a él solo jejeje
    No conocía ese libro de Foster. Me lo apunto y así puedo tocar un poco los cojones a mis suegros que son los super mega enganchados a los cruceros. Se creen los snobs de la clase media jajajaja Con palabras claras, son gilipollas. Si escucharas la forma de hablar de mi suegra te hace vomitar jajajaja. Ya ves el aprecio que la tengo
    Mil besos^^

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  3. ¡Hola!

    La verdad es que me encantaría leer "Peter Pan" porque no eres la primera persona que sé que opina que este libro es mucho más oscuro que la película, así que sí, me da curiosidad. Respecto a Virginia Woolf también me llama la atención, aunque por ahora no creo que la lea, no es el momento o al menos lo siento así.

    ¡Nos leemos!
    Lua.

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