9.9.17

UNA SERIE DE CATASTRÓFICAS DESDICHAS: EL VENTANAL Y EL ASERRADERO LÚGUBRE


Hace unos meses ya que Netflix estrenó la serie de Una Serie de Catastróficas Desdichas. Y aprovechando esto, Montena ha ido publicando a lo largo del año los cuatro primeros libros de la saga, los que coinciden con los ocho episodios de la primera temporada. Esto ya lo comenté en el post en el que os hablaba de los dos primeros volúmenes de la serie, pero me parece importante seguir con los paralelismos, porque mucha gente se siente atraída por estos libros por la película de 2004 o por la serie antes mencionada. Y si efectivamente, vienen de ahí, se van a encontrar con que las adaptaciones (sobre todo la última) son calcadas a la obra original.

En El Ventanal los niños Badulaire, después de que perdieran a su último tutor por culpa del malvado Conde Olaf, van a parar al Lago Lacrimoso, donde su tía Josephine vive en una casa al borde de un precipicio. Una mujer obsesionada con la gramática y a la que absolutamente todo le da miedo, incluso los picaportes o descolgar el teléfono. Si las cosas no pintan demasiado bien para los tres hermanos, la inevitable aparición del Conde Olaf disfrazado de un marinero llamado Capitán Sham no hará más que dificultar las cosas.

En El Ventanal la estructura es muy similar al de los otros libros, y la historia incluso pierde algo de fuerza si la comparamos con La Habitación De Los Reptiles, pero sigue teniendo ese toque ácido, ese humor negro que caracteriza estas novelas y que hacen que sean de lo más recomendables. Si es cierto que sigue pecando de deshincharse sensiblemente hacia la mitad, y parece que es un patrón que van a seguir todos los libros de la serie, y también es cierto que el esquema es calcado al de los anteriores, véase: niños Badulaire llegan a una nueva casa, el Conde Olaf intenta arruinarles la vida y finalmente logran escapar. No se introducen nuevos personajes más allá del nuevo tutor asignado y algún secundario irrelevante para la trama entre medias. Entonces ¿qué es lo que tienen estos libros para que merezca la pena seguir leyéndolos si tienes más de doce años?

En lo que a mi respecta, además de querer saber cómo termina la historia de los tres hermanos, un gran aliciente son los continuos juegos de palabras y chistes que salpican la historia. Obviamente no llegan al nivel de chistes de bebés y cuchillas (gracias al cielo) pero es que esa no es la idea. La sutileza con la que cuela algunas ideas realmente macabras es realmente estremecedora. Y es que recordemos que estamos frente a una novela que comienza con un incendio que deja huérfanos a tres niños. Puede que no sea demasiado impactante al fin y al cabo, mirad a Harry Potter, sus padres murieron  asesinados por un supremacista del mundo mágico. Pero hay una diferencia fundamental y es que en Harry Potter no se regodean en este hecho y aunque lo presentan como algo trágico, no hacen sufrir al protagonista de manera gratuita: si, sus padres están muertos y tiene que enfrentarse a su asesino cada año al acabar el curso (una metáfora involuntaria de los exámenes de final de año maravillosa si me permitís el inciso), pero tiene amigos, tiene una vida, le quieren y le suceden cosas buenas. Sin embargo los niños Badulaire no tienen nada. Una desgracia tras otra llega a su encuentro y cuando las cosas parece que van a empezar a ir por el buen camino, la tragedia les golpea de nuevo sin miramientos. No me digáis que es demasiado macabro para unas novelas enfocadas a un público intanto-juvenil porque vale, que si, que los chavales cada vez están más desensibilizados pero... holy shit.

Con El Aserradero Lúgubre, la cosa empieza a cambiar ligeramente. La dinámica del tutor legal es algo distinta y se introducen personajes nuevos que aportarán bastante, aunque en general la esquemática sigue siendo la misma. Sin embargo, en esta entrega de la serie, no hay ni un solo momento que nos haga pensar que quizás, las cosas para los Badulaire puedan salir bien de alguna manera, aunque sepamos de antemano que no es así. En este libro los hermanos entran en un ambiente asfixiante sin un solo momento para respirar, en el que incluso llegan a correr un peligro de muerte real. Podemos intuir como las cosas irán yendo poco a poco según avancen los siguientes libros y diría que es un punto de inflexión: a partir de aquí las cosas serán aún más difíciles.

Así que si, parece que las cosas avanzan y que todo se vuelve todavía más complicado para los Badulaire. Me muero de ganas por continuar su historia y ver en que lugares terribles terminan por culpa de una pandilla de adultos negligentes. Habrá que esperar...

2 comentarios:

  1. Hooola, dios estos libros me parecen hermosos, es la edicion tan trabajada lo que me ha gustado, es una historia muy buena espero ponerme muy pronto con ella, un saludo

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  2. La prosa tiene cierto encanto.Aunque creo que el escritor abusa un poco de ciertos efectos. De todas formas es bueno leerlos, descubrir la historia del incendio y la relacion de Lemon Snicket y Beatriz; ver sufrir a estos chicos a sabiendas de que no van a terminar bien, se vuelve una adicción. Nosotros en casa vamos por el decimo libro. Falta poco.

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