4.9.17

LA JAULA DORADA DE VIC JAMES

Título: La Jaula Dorada | Autora: Vic James | Editorial: La Galera | Precio: 17'95€
Hace mucho que tengo esta reseña en borradores. El problema que tenía con esto era que, sin terminar la lectura, no quería escribir la reseña. Pero han pasado los suficientes meses como para admitir que probablemente, este no sea un libro que vaya a terminar. Y soy de las que odian dejar un libro sin terminar, creedme.

La Jaula Dorada nos sitúa en un universo en el que la población se divide en Ordinarios y Diestros. Vaya por dios, un universo distópico (bueno, según el concepto de la palabra "distópico" que se usa hoy día para estas novelas, pero vaya, que no) en el que la población se divide entre unos pocos afortunados y una mayoría aplastante de parias. Innovador. Pero ¿qué es exactamente un Ordinario y qué es un Diestro? Un Diestro viene a ser un aristócrata con alguna clase de poder oscuro, mientras que un Ordinario es un ciudadano de a pie que no tiene nada especial y que tiene que cumplir diez años de esclavitud porque mira, por qué no. La novela nos presenta a dos familias muy diferentes, obviamente porque una está formada por Diestros y otra por Ordinarios. Los Jardine son los más poderosos de los Diestros y los Hadley son una familia más que tiene que cumplir su esclavitud al completo al servicio de los Jardine.

A pesar de que desde un principio todo esto me sonara demasiado conocido (¿cuantas novelas hay publicadas ya con un argumento similar?) he de admitir que esta tenía algo que me llamaba la atención. Y estoy segura de que me habría gustado muchísimo más e incluso lo habría terminado si no fuera por unas cuantas cosas que entorpecen y mucho la narración de esta historia.

Para empezar, nos lanzan en medio de un universo que apenas se explica. Si bien es verdad que según avanzan las páginas podemos entender un poco todo, la verdad es que si lo piensas fríamente no tiene sentido. Los Ordinarios pueden aplazar sus diez años de esclavitud hasta alcanzar la vejez, porque pueden elegir en que momento de su vida emplearlos. Es cierto que hasta que no los completas eres un ciudadano de segunda, pero la verdad es que no te quitan casi derechos, puedes llevar una vida prácticamente idéntica. Si fuera yo, aplazaría los diez años todo lo posible hasta que vea que se acerca mi muerte, en cuyo caso tampoco podría hacer gran cosa. No tiene sentido la manera en la que se plantea, simplemente.

La trama política estaría bien si esto no fuera una novela juvenil. Pero es densa, y el constante cambio de POV en cada capítulo hace realmente insostenible seguir el ritmo, porque cuando crees que tienes a todo el elenco más o menos bajo control, introducen un personaje nuevo y vuelves a perderte. Y lo siento, esto no es Canción de Hielo y Fuego. Aquí tenemos un reducido número de páginas (unas trescientas), con un tamaño de fuente bastante hermoso, y no es realista pretender introducir tantas tramas y personajes en tan poco espacio porque ni da tiempo a que se desarrollen, ni acabas de pillar por donde va cada uno. Quizás, si habéis leído el libro, penséis que exagero, porque es evidente que no se cómo acaba desarrollándose la historia. Sin embargo, habiendo leído aproximadamente la mitad de la novela, puedo decir que la sensación reinante al leerla era exactamente esta, y estaba costándome demasiado avanzar en una trama densa y sin nada realmente interesante que impulsara a continuar.

Como he dicho, solo he leído la mitad, así que no puedo decir mucho más. Es una lástima, y creo que es la primera reseña que escribo de un libro que no he finalizado, pero con La Jaula Dorada me he encontrado con una montaña inescalable. Puede que sea también por la época del año en la que he empezado a leerlo, que nunca es la más propicia, pero a estas alturas, se con seguridad que está destinada a ser una de esas pocas lecturas que se irán por donde han venido. Una lástima.

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