6.6.17

LIBROS QUE ME GUSTAN... PERO QUE ME ABURREN


Si, suena raro. Y no, no me refiero a esos libros que requieren cierto esfuerzo, como pueden ser algunos clásicos o algunas obras de la ciencia ficción dura (Solaris, eres mi Everest). Me refiero a libros mucho más modestos, cuya trama y personajes me tienen fascinada pero pasar las páginas requiere un esfuerzo titánico. ¿Exagero? No a ver, cuando coges un libro ilusionada y a las pocas páginas te has quedado dormida estés sentada en tu cama o paseando por el parque (porque andar mientras lees no era suficiente, ahora lo que se lleva es dormir mientras paseas) pues quizás ahí algo pasa.

Y ahora mismo tengo unos cuantos libros empezados (uno de ellos estoy a doscientas páginas de terminarlo y no hay manera) y la rabia que me da que me pase esto cuando los cojo no os la podéis imaginar.

Uno de esos libros es El Destino Del Tearling, de Erika Johansen, la última parte de la trilogía del Tearling. Mientras que su primera parte me dejó más bien fría y la segunda mejoró y me mantuvo en vilo, esta, que por el momento, es la mejor de las tres con diferencia, no consigue quitarme ese cansancio que me entra después de leer apenas veinte páginas. Es extraño, porque tanto como La Reina Del Tearling como La Invasión del Tearling, dos libros que en mi opinión, son bastante inferiores a este (al menos por el momento), los leí en día y medio cada uno. Pero los esfuerzos para seguir el ritmo con esta última entrega no son normales, de verdad. Y me da rabia. Porque quiero saber que pasa, como terminará todo, saber las respuestas que me deben desde los dos anteriores libros, pero... a este paso lo averiguaré en septiembre, siendo optimistas. Porque lo que me está pasando con Arcadia, de Iain Pears, es algo así. Comencé a leer esta novela en marzo, y hoy, seis de junio de 2017, sigo atascada en las doscientas últimas páginas. No sé por qué es porque es más de lo mismo: no es un libro complicado, no es un libro denso (al menos cuando pasas las primeras doscientas páginas, porque he de reconocer que hasta entonces cuesta y está justificado). Puede que el hecho de que tenga unos diez protagonistas (si, no exagero) con sus correspondientes cambios de voz y perspectiva no ayude demasiado. Otro tanto de lo mismo me pasó con La Casa de las Miniaturas de Jessie Burton. En este caso creo que la culpable fue una mala ambientación, ya que aunque la historia se sitúa en el Ámsterdam de 1686, a veces parece que esté situado a finales del siglo XIX, lo cual hace que te puedas salir de la historia con facilidad.

Lo que quiero decir es que estos no son libros malos y no son ni mucho menos difíciles de leer y de entender. No son libros que no me gusten tampoco. Son libros que me apasionan pero... que me aburren soberanamente. ¿Tiene sentido? Se que hay gente a la que también le ocurre pero hasta ahora nunca había pensado en como puede llegar a gustarnos algo que nos aburre tanto.

¿Os pasa a vosotros? Si es así ¿con qué libros?

1 comentario:

  1. ¡Hola! La verdad es que me pasa lo mismo, hay veces que dejo libros aparcados aunque me gusten, y no le veo el sentido. Me pasó al principio de "La pareja de al lado", y ahora con "Encontrando a Silvia" me encanta la historia pero hay veces que tengo que parar por cansancio.
    Es curioso, ¿No?
    ¡Nos leemos, buen post!

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