24.5.17

FUERA LLUEVE, DENTRO TAMBIÉN: SEIS PELÍCULAS PARA LOS DÍAS MALOS

(Ahmet Yalçınkaya)

Si en el anterior post de este estilo os contaba qué seis lecturas eran mis favoritas para los días en los que no doy pie con bola, hoy os traigo mis películas favoritas. Elegir seis es complicado porque si hay algo que me gusta casi más que leer, es el cine, de todo tipo. Y si es malo, mejor. Pero no vengo a hablaros de calidad ni de nada parecido, vengo a hablaros de sentimientos (y ahora podéis vomitar un arcoiris) y de cosas de esas. Así que... ¡empezamos!

  • Brave (2012): La animación siempre es una buena opción para esos días tan malos en los que salir de la cama no es una opción. Brave es una de mis películas favoritas de la nueva factoría Disney. Una historia simple pero distinta al mismo tiempo. Mérida no quiere casarse, quiere seguir su propio destino, y eso la hace chocar continuamente con su madre, que cree que lo mejor para ella es lo que a ella le funcionó. Ya se sabe, los típicos padres que quieren proyectar en sus hijos lo que fueron y podrían haber llegado a ser. Brave cuenta una historia de rebelión y de reconciliación familiar. Brave va mucho más allá de una historia de princesas. Y puede que por eso me guste tanto, puede que por eso, cuando estoy triste, cuando suenan las primeras notas de Touch The Sky me la tristeza se convierte en felicidad y me siento con unas energías renovadas. Justo lo que necesito.


  • Regreso Al Futuro (1985): Quizás que sea una de mis películas favoritas de la infancia juega mucho a su favor. Aún recuerdo las tardes en las que la pasaban por televisión y me tiraba delante de la tele a verla al lado de mi hermana. Hay muchas películas así en la infancia, pero quizás la única que ha perdurado en mi memoria lo suficiente es esta. Ni Liberad a Willy ni El Peque Se Va De Marcha se han quedado incrustadas en mi memoria como la trilogía de Zemeckis. A estas alturas explicar el argumento de estas películas me parece un poco chorrada. Un chaval que viaja al pasado con el coche mágico de su colega el doctor Chiflado (no, no se llama así) y que tiene que evitar liarla pardísima. Y creo que la escojo entre tantas porque me lleva a un pasado en el que las cosas no eran tan malas o por lo menos, no lo eran mientras durara esa película en antena. 


  • Toy Story (1995): La otra película de la infancia por excelencia. ¿Que por qué está aquí? Podría daros un millón de motivos y no saber explicaros ninguno. Creo que hay mucho de nostalgia en mi elección, como en el caso de Regreso Al Futuro, pero al mismo tiempo, los personajes no significan lo mismo para mi que los de la película que le precede en esta lista. Woody, Buzz y todos los demás. Fue la primera película que vi en el cine y... cómo explicar algo así. Estoy segura de que esta cinta es la elección de más de una persona para esos días llenos de nubarrones. Y no me olvido de cuando se estrenó Toy Story 3 y lloré como un bebé en la sala de cine. Para mi Toy Story y sus dos continuaciones representan un crecimiento personal tanto físico como mental que va paralelo al crecimiento de los personajes de esa película. Y quizás por eso, en realidad está aquí.




  • Zootopia (2016): La última película de esta lista que he visto y una de mis favoritas, al margen del día en el que escoja verla. Zootopia esta tan infravalorada por el público que me alegra ver la de premios que se ha llevado porque estamos ante un peliculón con todas las letras. Una aventura en una sociedad que imita a la nuestra con la diferencia principal es que está protagonizada por mamíferos no humanos, que a su vez se dividen entre presas y depredadores. Pero en Zootopia parece que esa distinción no existe, que se han logrado eliminar las barreras de los prejuicios y que todo es un sueño hecho realidad. O así lo cree Judy Hopps, una conejita de pueblo que va a la gran ciudad buscando convertirse en la primera conejita policía de la historia. Pronto se dará cuenta de que su idealización de Zootopía había tomado unos extremos demasiado irreales y en un abrir y cerrar de ojos, se verá envuelta en un caso digno de cualquier thriller dirigido a un público más adulto. El mensaje de diversidad y de aceptación de la cinta, junto con unos momentos memorables (referencias a Frozen y a otras películas de la factoría) no dejan indiferente. Y aunque como siempre, el villano se vea venir de lejos, lo importante sigue siendo el mensaje final. Escojo esta película para estar en esta lista precisamente porque acabo de pasar uno de esos baches en los que todo era negro no, vantablack. Y esta película me ha ayudado mucho a poner los pies en el suelo de nuevo. Quizás la meritocracia sea un concepto que me da alergia, pero sigo creyendo en los sueños. Y yo tengo demasiados como para abandonarlos en la cuneta.


  • Eternal Sunshine Of The Spotless Mind (2004): Cuando necesito hacer un análisis de mi misma y de mi situación, Eternal Sunshine Of The Spotless Mind no falla. No solo ya porque me pueda ver perfectamente reflejada en ambos protagonistas (mucho más en Clementine, tanto que asusta), si no porque la película desprende ese aura de tranquilidad, de que aunque el mundo se esté derrumbando y tu hayas escogido la peor opción posible, siempre hay formas de seguir adelante y lo que tenga que ser será. Si no la habéis visto, no se a qué esperáis, y precisamente por aquellos que no la han visto, ni explicaré de que trata. Cuando la vi por primera vez no leí una sinopsis, fui a ciegas. El título que le habían puesto en España (¡Olvídate de Mi! en serio. Así la llamaron) no hacía que me dieran muchas ganas de ponérmela. Pero después de un visionado ¡bam! Directa al corazón.


  • Ghost World (2001): Directos al teen angst. Basada en un cómic de Daniel Clowes, la primera vez que vi esta película debía de tener unos 18 años, la misma edad que la protagonista, Enid Coleslaw. Y joder. Joder como me sentí viendo mi propio reflejo en un largometraje. Me sentí comprendida por una vez en la vida y muy gilipollas también. Porque Enid es algo gilipollas, no vamos a negarlo. Coming of age en toda regla, donde la ruptura con lo conocido es inminente y a la hora de crear nuevos caminos no sabemos si estamos haciendo lo correcto o simplemente lo hacemos por despecho. Yo me la pongo en esos días (joder, esto ha sonado como un anuncio de compresas) porque me hace recordar quién fui y quién soy gracias a esa persona. Y sobre todo: quién no quiero volver a ser. 


2 comentarios:

  1. Ay ): esas pelis me llenan de nostalgia; me traen muchos recuerdos de un pasado tan feliz. Como dicen por ahí: Recordar es vivir.
    Saludosss.

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    1. Si, a mi me pasa lo mismo, creo que por eso he elegido la mayoría de las de mi lista XD me gusta revolcarme en la nostalgia!
      Un saludo <3

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