1.5.17

EL GABINETE DE LOS OBJETOS PERDIDOS DE JAMES R. HANNIBAL


Jack y Sadie Buckles se encuentran en Londres con su madre, buscando a su desaparecido padre. Cuando Sadie cree verlo fuera del hotel en el que se alojan y echa a correr detrás de él, ambos llegarán a un extraño edificio situado en Baker Street (como no podía ser de otra manera) llamado Gabinete de los Objetos Perdidos, un lugar donde, con mucho papeleo, te ayudarán a encontrar cualquier cosa que hayas perdido. Pero esa es la cara visible del edificio: debajo se encuentra el Ministerio de Rastreadores, una sociedad secreta de detectives que sirve a la Corona desde hace siglos. Jack descubrirá que su padre no era quién decía ser, ya que era uno de esos curiosos rastreadores. Y aparentemente, él también lo es.

La verdad es que este libro me ha gustado mucho. Cada página de la novela está impregnada de una esencia de lo más británica, y la historia principal se centra en un hecho histórico: el Gran Incendio de Londres de 1666. Según los protagonistas (Jack y Gwen, una chica que conoce en el Gabinete y que decide ayudarlo a encontrar a su padre) avanzan por las calles de Londres resolviendo los enigmas para poder encontrar el objeto que El Relojero (el hombre que ha secuestrado al padre de Jack y de Sadie) les exige, podemos desentrañar pequeñas partes de la historia de la ciudad con un toque de fantasía bastante curioso.

El Gabinete de los Objetos Perdidos es una novela Middle Grade que nos presenta a un protagonista con TDAH y que, al igual que en Percy Jackson, los síntomas del mismo se representan como habilidades especiales para hacer cosas que los demás no pueden hacer. Se representan síntomas positivos del trastorno y también negativos, dándoles una vuelta de tuerca y una explicación que haga que todo tenga sentido en la vida de Jack y aprenda a apreciar eso que tanto le molestaba en un principio. Al principio de la novela leemos como Jack se siente con los estímulos que le rodean, el mundo es demasiado para él así que se refugia en su smartphone. Con esta parte, antes siquiera de que se mencionara el trastorno, yo ya me estaba sintiendo terriblemente identificada. A veces la sobreestimulación es tal que encontrar algo en lo que centrarte y no soltarlo es la única solución, además de que luego es bastante complicado salir. Si, en esta historia puede que se haya exagerado un poco todo lo que tiene que ver con el TDAH (al principio mucho más realista) pero cuando Jack descubre que él también es un rastreador, sus síntomas cambian por habilidades especiales. Me gusta mucho que se le de una visión tan positiva a algo así, porque no todo lo que trae esto es malo, pero mal enfocado y sin la ayuda necesaria puede ser muy complicado convivir con ello. Y lo se por experiencia.

La lectura en general puede llegar a hacerse algo pesada por todos los datos históricos que se introducen en la misma, a veces pueden resultar abrumadores; no obstante no deja de ser una novela interesante para el tipo de chavales a los que está orientado, tanto en edad como en carácter, e incluso algo mayores. A mi, que ya tengo 25 añazos, desde luego me ha hecho pasar un rato genial.

No hay comentarios

Publicar un comentario

Design by Winter Studio © 2015.