27.4.17

EL CORAZÓN DE LA BESTIA DE BRIE SPANGLER


Últimamente no tengo ideas para contenido diferente en el blog pero si muchas reseñas en la recámara. Me da pena que el contenido no pueda ser más variado pero por otra parte, tengo que ir agilizando con las reseñas, porque este mes tengo muchos libros de los que quiero hablaros.

El Corazón de La Bestia es uno de ellos. La publicación de esta novela en España se me pasó totalmente, ya que no estaba en el boletín de novedades de Montena y lo descubrí de casualidad una tarde en la que iba de librería en librería. Y la verdad es que este libro gritaba mi nombre por todas partes. ¿Un young adult con un personaje trans? Dámelo que quiero leerlo.

Dylan tiene quince años, mide casi dos metros y está lleno de pelo. Por este motivo la gente le ha apodado como La Bestia y las chicas no quieren tener nada que ver con él. Si tiene algo parecido a amigos, es gracias a JP, el chaval más popular de la escuela y su mejor amigo. Pero un día Dylan se cae del tejado y se rompe una pierna y, tras charlar con su traumatólogo sobre sus problemas de autoestima, este le recomienda visitar a una psicóloga que hace terapia grupal todas las semanas. Y allí conocerá a Jamie, una chica preciosa, amante de la fotografía. Ambos encajan y comienzan a salir. Y cuando Dylan presenta a Jamie a JP, este se recochinea... y es que Dylan no se ha dado cuenta de que Jamie es trans. Ningún problema aparentemente ¿no? Pues... no. El rechazo inmediato que siente hacia ella no se hace de rogar y explota entre los dos como una bomba, los prejuicios de Dylan son demasiado grandes y lo que siente por Jamie al final del día da lo mismo si ella tiene pene. Pero ocurre algo. Y es que no se la puede sacar de la cabeza.

Y vamos a meternos ya en materia sobre las cosas que me han gustado y las que no. Un punto positivo y a la vez negativo son los personajes. Me gusta que Dylan no sea el buen tío pero muy feo al que las chicas odian... a ver. Dylan no es un mal chaval, pero esta en la edad del pavo y se nota. Además piensa algunas cosas que son bastante terribles y durante todo el libro tiene la cabeza metida en su propio culo y no ve más allá. Vamos, que la autora no ha creado un personaje sencillo de tragar y que no tenga defectos, porque si, Dylan lo pasa mal, pero también comete muchísimos errores y los paga con quién no debe o con quién menos se lo merece. Pero mola que sea el prota y que se centre en un aspecto que normalmente no se toca en estos libros, y es la preocupación de un chaval de quince años sobre su aspecto físico, una preocupación que lo lleva al límite y que desea ser capaz de cambiar todo lo que hay en él.

El negativo se lo llevaría JP. Es un niño rico y manipulador. No tiene las cosas fáciles en el ámbito familiar, pero el pobre desarrollo que se le da a esta parte de la historia no hacen que sienta lástima o llegue a comprender todo lo que hace. Cuando crees que el chaval puede que tenga buen fondo, dice algo que deja bien claro que solo mira por su propio interés. Y por muy alcohólica que sea su madre y muy cabrón que sea su padre, no tiene por qué hacer las cosas que hace.

La madre de Dylan por muy petarda que me haya parecido en ocasiones, es eso, una madre: se preocupa por su hijo y aunque su reacción a su relación con Jamie pueda ser vista como tránsfoba (porque un poco si que lo es) ella solo quiere proteger a su hijo que ya tiene muchos problemas como para cargar con los de otra persona. Vaya, así lo ve ella, lo cual no hace que sea correcto, pero no es más que eso, una madre preocupándose por el bienestar de su hijo.

Sobre Jamie, que decir. En el momento en el que vi que era una enamorada de la fotografía caí a sus pies. Y cuando vi que quería estudiar el en RISD como Francesca Woodman, que es a su vez su fotógrafa favorita y un referente para ella, ya casi implosiono. Además de ser dulce y honesta, también sabe plantarle cara a la vida. Y cuando la máscara cae, no lo hace de una manera dramática, si no en forma de hastío. Esta cansada de esconderse pero sabe que a veces es lo que hay. Y opone resistencia a ello, pero no puede evitar vivir en un mundo tan jodido como el nuestro.

Otra cosa que me ha gustado especialmente es como aquí se enseña una parte de la sexualidad adolescente de una manera distinta pero realista a lo que se acostumbra a ver en el young adult, y es que normalmente ya se sabe que en cuanto se roza el tema, fundido en negro y siguiente escena. No, aquí no hacen eso. La autora no es explícita en un sentido vulgar de la palabra, pero tampoco censura los roces y las caricias cuando las hay. Me gusta como plantea el sexo, sin idealizarlo pero sin convertirlo en algo de película pornográfica. Hay un equilibrio y es muy frecuente que las personas que aún no hayan mantenido relaciones se sientan presionados o confusos por esa visión del sexo que se comercializa normalmente.

Algo que me tiene entre la espada y la pared es el desarrollo de la historia de Dylan y Jamie. Me da la sensación de que ha pasado mucho más rápido de lo que en realidad ha sido, esa parte de la narración está a trompicones, y aunque no haya sido un instalove, al final es la sensación que deja.

Esperaba que este libro me gustara mucho más, pero es un poco fotocopia de lo que está llegando últimamente bajo el sello de LGBT juvenil. Pero estoy segura de que es una historia con la que muchos podrán sentirse identificados. Es una buena noticia que cada vez sean más los títulos juveniles con protagonistas que se salgan de la heteronorma, y El Corazón de  La Bestia da una perspectiva ligeramente distinta al estar enfocado desde una relación heterosexual entre una chica trans y un adolescente cis. Y supongo que es ahí donde radica la gran diferencia entre los demás, ya que la violencia contra las mujeres trans por parte de hombres cis cuando descubren que la chica de la que están enamorados o que simplemente se quieren tirar es trans... bueno. Bueno. La reacción de Dylan ha sido hasta blandita. Cuando digo que es una fotocopia de lo que nos llega de la temática, me refiero que, a la hora de entrar en detalles, se saca la misma información contada de una manera muy similar, y el nudo de la novela suele tener casi siempre las mismas características: lucha por conocer la identidad propia (o la ajena), unas cuantas clases de sexualidad explicadas en página y media y pa´lante, y creo que profundizar un poco en estas cosas nunca está de más. Es siempre complicado explicar estas cosas o al menos a mi me lo parece, sin que de la sensación de que estás en contra de este tipo de publicaciones cuando no es ni mucho menos el caso. Sigo pensando que las coming out stories son totalmente necesarias y que a quien no le guste, que no mire. Que si quieren romances cishet tienen la librería llena.

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