14.3.16

Life Is Strange y Gone Home: volviendo a los videojuegos.


Llevaba mucho tiempo sin jugar, principalmente por falta de medios económicos (hay que reconocer que es una afición cara), logísticos (mi PC corre el Undertale y da gracias) y de salud, ya que cada vez que jugaba media hora a cualquier cosa en mi PS2 (el nivel económico está en que me la pude comprar por fin en 2012 por 30 euros) me daba un ataque de ansiedad. Así que me resigné a no volver a tocar un videojuego nunca más. Pero últimamente estoy volviendo a jugar, encontrando títulos que se adecuan tanto a mi presupuesto como a mi lamentable ordenador y que además no me producen ansiedad. Los juegos de los que os vengo a hablar hoy son el archiconocido Life Is Strange y el no tan conocido Gone Home. Pero empecemos por el principio, ¿no?


Life Is Strange cuenta la historia de Max Caulfield durante exactamente una semana. Max ha vuelto a Arcadia Bay, un pequeño pueblo de Oregón, después de vivir durante años en Seattle para estudiar fotografía en la prestigiosa academia Blackwell. Clase que, por cierto, está impartida por el no menos prestigioso fotógrafo Mark Jefferson. Además, desde que ha vuelto, Blackwell parece estar empapelado de carteles que indican que una chica llamada Rachel Amber lleva meses desaparecida. Si a esto le sumamos una vieja amistad con su antigua mejor amiga, Chloe, con la que nunca llegó a mantener el contacto, el drama está asegurado. Pero todo sería muy simple si quedara ahí la cosa ¿verdad?

En una de las clases de Jefferson, Max parece tener una pesadilla en la que un tornado se acerca a Arcadia Bay. Justo cuando el faro bajo el que se encuentra está a punto de aplastarla, se despierta. Al terminar la clase, escondida en el baño, presencia una discusión entre dos personas que termina con una de ellas pegándole un tiro en el estómago a la otra. Y ahí es cuando los poderes de Max se activan por primera vez y es capaz de revertir el tiempo e impedir la muerte de la misteriosa chica de pelo azul. Desde luego, la opción de revertir el tiempo es lo que más juego le da a la historia porque cada acción tiene una consecuencia y podemos revertir el tiempo si la respuesta que nos han dado o la situación vivida no resultan satisfactorias. Pero pronto Max se dará cuenta de que sus poderes están enlazados con todos los misterios que rodean a Arcadia Bay.


Es un juego que está dividido en cinco episodios, cada uno de ellos ambientado en un día de la semana diferente. Estamos frente a una aventura gráfica que va planteándonos diversas opciones y puzzles a lo largo que avanzamos por el juego, siendo las posibilidades no infinitas pero si planteándonos muchas cuestiones morales. Cada partida que juguemos de cero puede tomar cualquier camino, aunque al final siempre llegaremos al mismo punto. Pero lo importante no es el final, si no el viaje. Max crece, aprende y evoluciona a lo largo del juego. Mucho se comenta acerca del final: que si es flojo, que si todas las opciones escogidas no han servido para nada... bien, no quiero hacer spoilers pero no, no es así. Yo os animo a que lo probéis. Podéis comprar el primer episodio y, si no os convence, tampoco os habéis gastado mucho dinero, ya que cada episodio ronda los seis euros y además suelen estar de oferta muy a menudo. Y un consejo: atentos a las entradas del diario de Max, que nos revelarán exactamente como se siente hacia ciertos personajes y situaciones según avanza la partida.

¿Queréis más? La opción de hacer fotos a cuanto te rodea y desbloquear logros, una banda sonora impecable repleta de temas indies y con referencias a cultura pop a tutiplén (hacedme caso cuando os digo que este juego es un homenaje a Twin Peaks y que Rachel Amber es la Laura Palmer del futuro) harán las delicias del más nerd del lugar.




Gone Home es un juego corto de apenas dos horas, aunque si sois como yo y ahora os explicaré por qué, puede durar fácilmente seis.  Este juego es un walking simulator ambientado en 1995. Katie, la hermana mayor de una familia, acaba de llegar de su viaje por Europa. No hay nadie en casa, llega en plena noche, hay una tormenta increíble y cuando llega a la puerta de su nuevo hogar se encuentra con una nota de su hermana de lo más críptica que nos hace ponernos en lo peor. Desde luego, el ambiente hace pensar que se trata de un juego de terror, pero nada más lejos de la realidad. Si bien es verdad que la casa guarda todo tipo de secretos, la misión de Katie es interactuar con el entorno y buscar las hojas del diario de Sam, su hermana, en el que le explica qué es lo que ha pasado y por qué no está en casa; además de descubir otras cosas, como por ejemplo, donde están sus padres o el pasado del antiguo dueño de la casa.


Una de mis cosas favoritas de este juego es, como he dicho, que se puede interactuar prácticamte con todos los objetos de la casa. Abrir cajones, armarios, puertas, encender luces, mover objetos para encontrar otros, llevarlos de un lado de la casa a otro, examinarlos por si contienen alguna pista... por eso digo que a mi el juego me llevó algo más de tiempo de lo normal completarlo. Si no eres como yo, este juego en dos horas está ventilado de sobra. Otra cosa que me flipa es la banda sonora, repleta de temas de bandas riot grrrl de la época, como Bratmobile o Heavens to Betsy. Esta música nos la toparemos a lo largo de nuestra exploración en forma de cintas de cassette que hay que meter en el reproductor y que sonaran en la estancia mientras sigues con tus investigaciones.

Ahora hablemos del precio, quizás lo más controvertido de todo. Yo no recomendaría comprar Gone Home por su precio original, a no ser que ya hayas jugado y quieras comprarte la versión física con un montón de extras (unos 30 euros). En Steam esta por 20 euros, pero, si os pica la curiosidad, lo mejor que podéis hacer es esperar a las rebajas y cogerlo a un precio reducido. A mi personalmente la historia de Gone Home me encantó, y también es cierto que los walking simulator me resultan muy relajantes. Si no es vuestro tipo de juego, dejadlo correr, pero si estáis abiertos a cosas más diferentes, sin duda, Gone Home es una opción a tener en cuenta.


4 comentarios:

  1. Yo jugué Life is strange hace un tiempo y lo terminé, me encantó, tengo todas sus canciones porque son muuy de mi estilo ♥ Me encantó saber que hay otro juego, no conocía Gone home y son juegos parecidos que siguen la misma temática. Muy buena entrada. Un beso!

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  2. Me encantó la entrada. No conocía Gone Home, me llamó muchísimo la atención, ya me lo guardo y veré cuándo puedo jugarlo. Life is Strange lo jugó mi novio, él me contaba y yo lo veía jugar en varías oportunidades y me encantó la historia, el juego es sin dudas magnifico, yo no lo jugué porque como ya sabía todo pues ya no tenía gracia... pero quizá algún día en unos años me ponga con paciencia a jugarlo. A él le fascino, a mí lo que más me gustó fueron los personajes, cada uno con su drama y su personalidad, más allá de toda la ficción en torno a la historia los personajes son muy reales, un juego genial sin dudas. Tu entrada me encantó ♥

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  3. Gone Home no lo conocía hasta ahora, ya lo tengo apuntado en mi lista de futuras compras. En cambio Life is Strange se ha convertido en uno de mis juegos favoritos, como lo disfruté y sufrí al mismo tiempo. Tengo intención de volverlo a empezar y probar otras decisiones y enmendar algunos errores que cometí, además de encontrar detalles que dejé atrás.
    Saludos :3

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  4. Estoy con Life is strange, y me está impresionando mucho. Gone home lo probé y estaba bien, pero me daba un poco de miedo, lo pasaba mal... Aunque como ya me he pasado el Resident Evil creo que soportaré el Gone Home que lo que yo jugué no es que fuera de sustos pero... No sé me daba cosa y soy muy asustadiza.
    Besos!

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