16.3.16

ESTRELLAS FUGACES DE ROBYN SCHNEIDER


The Fault In Our Stars meets Looking For Alaska, y, sorprendentemente, NO DA TODO EL ASCO. Pero mejor vamos a ponernos en situación ¿no? Lane tiene 17 años, una vida planeada al más mínimo detalle que incluye, entre otras cosas, estudiar en Stanford. También tiene una novia con sus mismas aspiraciones y... tuberculosis. No una cepa cualquiera, si no una incurable (que no terminal) que obliga a sus padres a mandarlo al Hogar Latham, lugar en el que viven un centenar de adolescentes en cuarentena por las mismas razones que Lane.
Así que se le ha caído el mundo encima. Y si, el motivo esta claro, la tuberculosis no es moco de pavo. Pero lo que a él  le preocupa son sus estudios y su futuro. El darse cuenta de que no ha vivido como debería haber vivido hasta ese momento le hace estrellarse contra la dura realidad. Lo que menos le preocupa a Lane es su estado de salud. Esta convencido de que estudiando y siguiendo el ritmo de clases normal, podrá seguir cumpliendo sus planes. Pero claro, eso en Latham es bastante complicado.
Sadie también tiene 17 años y la misma extraña cepa de tuberculosis que Lane. Lleva en Latham bastante más tiempo que él, tanto que ya no concibe una vida fuera de sus muros. Si, es cierto que ella y sus amigos suelen hacer incursiones en el bosque e incluso visitas esporádicas al pueblo de al lado, pero no es lo mismo. Y entonces llega Lane y lo reconoce de un antiguo campamento de verano en el que ocurrió un malentendido que le hizo odiarle durante muchos años. ¿Cuantas posibilidades había de que eso ocurriera? Pero ha llegado el momento de que los malentendidos se aclaren y de pasar página de una vez por todas.

Me ha gustado Estrellas fugaces, y me ha gustado mucho. Puede que si, el argumento parezca sacado de cualquier libro de John Green, escritor que detesto con toda mi alma, pero el desarrollo no tiene nada que ver con sus libros... excepto por algo de drama de más. Pero qué podemos esperar estando entre tuberculosos ¿no?

El libro se divide entre los puntos de vista de Lane y de Sadie, recurso más que manido a estas alturas de la jugada, pero que, sin embargo, en Estrellas Fugaces funciona de maravilla. Porque debemos conocer a ambos personajes, para no terminar convirtiendo a uno de ellos en la salvación del otro, para darles la profundidad que se merecen. Sadie es una chica que a raíz de entrar en Latham cambia radicalmente. Ya no se preocupa por las normas, tiene amigos y pasa material de contrabando a los demás internos. Lane tiene que aprender a dejarse llevar y entender que la vida no debería estar marcada al milímetro. Los amigos de Sadie que, más tarde se convertirán en los de Lane, también son interesantes. Cada uno diferente, pero sin pasarse: si, vale, les gusta el arte, las movidas frikis, la música... pero no son ya sabéis... special snowflakes. Son adolescentes normales. Y ya.

Un fallo muy grande de esta novela es la manera tan sencilla que tienen de escaparse del sanatorio y de pasar material de contrabando. Parece que Latham, un sitio para adolescentes con tuberculosis, no tiene un sistema de seguridad lo suficientemente bueno, ya que con un simple paseíto de un kilómetro por el bosque pueden acabar en el pueblo sin mayor dificultad. Por otra parte, me gusta que los personajes presenten síntomas de su enfermedad. Si, hacen cosas que no deberían hacer en su estado de salud, pero les afectan. Quiero decir, no es que sean inmunes a los síntomas de su enfermedad porque son los más guays. No están sanos, lo pasan mal pero también son adolescentes y no quieren aburrirse o simplemente, caer en la monotonía de Latham. Bravo por eso.

Reeeeesumiendo como siempre: si no es tu tipo de libro, no lo leas porque no te va a gustar, pero también ten en mente que no es ni mucho menos lo peor que puede caer en tus manos. Por otra parte, si os gusta este tipo de lecturas, estáis probablemente ante una novela que tiene todas las papeletas para entrar en vuestro top ten de mejores lecturas de 2016. Personalmente ni tanto ni tan calvo pero al cerrar Estrellas Fugaces me he sentido extrañamente reconfortada, sabiendo que he encontrado una buena lectura entre tanta morralla juvenil que se publica últimamente. Y brindo por eso.

Gracias a Alfaguara por el envío del ejemplar.

2 comentarios:

  1. Me alegro mucho que te haya gustado tanto. La verdad es que no se que hacer tras leer tu reseña porque me siento algo desconcertada. Así que esperaré más reseñas de este libro para ver si me hago con él o no ^-^

    ¡SE MUUY FELIIIIIIIIIIIIZ! :):)

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  2. Hola!
    La portada es realmente preciosa e inspiradora.
    Me ha gustado mucho leer tu reseña y aunque al principio no pensaba leer este libro,después de haber leído tu opinión,sí voy a hacerlo.
    Un beso!

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