6.1.18

SIEGA DE NEAL SHUSTERMAN

No hay comentarios
Título: Siega | Autor: Neal Shusterman | Editorial: Nocturna | Precio: 17'00€

Hace muchos años, las personas morían por causas naturales, pero ya no es así. Y ahora el planeta se enfrenta a un problema de superpoblación. Es por eso que existen los Segadores, encargados de cribar a aquellos que por estadística o azar tengan más posibilidades de morir y por lo tanto, más se lo merezcan. Vaya locura. Pero quedaos con la palabra criba, puesto que es así como se refieren a esta macabra selección. Citra y Rowan no se conocen, pero lo harán tras tropezarse con el segador Faraday un día cualquiera de sus vidas. El será el que les una y el que les seleccione como aprendices. Pero la realidad es que ninguno quiere ser un segador y además, solo puede ganar uno.

Siega prometía mucho. Muchísimo. Pero me he encontrado con el mismo problema que me dio Desconexión en su día. La completa arbitrariedad de las acciones de los personajes, sin ninguna lógica. Amén a decir que cuando leí que nadie moría por causas naturales entendí que nadie moría de hambre, enfermedad o vejez. Pero resulta que también puedes sobrevivir a un accidente aéreo o tirarte desde el Empire State Building, que la ciencia (esa ciencia que NUNCA se explica en las novelas de Shusterman quedando todo muy a lo hizo un mago) está ñp suficientemente avanzada para poder convertir la papilla de carne y huesos en la que te has convertido después de semejante impacto y volver a convertirte en lo que solías ser. Además hay algo curioso, y es que la primera vez es gratis, las siguientes no. Sin embargo... igualmente están obligados a hacerlo. Así que si tienes un hijo aficionado a ponerse delante de camiones en medio de la autopista, lo más probable es que acabes endeudado hasta las cejas por la obligación de traerlo una y otra vez. Absurdo.

Podemos profundizar ahora en la historia de los protagonistas. Desde un principio se les dice que no están obligados a ser los pupilos de Faraday, que pueden dejarlo por mucho que hayan sido seleccionados. Pero aunque la idea de cribar les horroriza, ellos siguen allí. E incluso después de un encuentro con la Guadaña (algo así como el consejo de Segadores) que pone a ambos en un aprieto bastante serio, siguen sin dar su brazo a torcer. Es exasperante.

Podemos hablar también por supuesto del instalove de Citra y Rowan. Si alguien dudaba de que entre esos dos iba a acabar sucediendo algo, es que pocos libros de este estilo ha leído. Y la verdad, envidio eso. Carece de tan poco sentido y es tan puñeteramente repentino, además de otros factores que se involucran en la historia que es jodidamente difícil no poner los ojos en blanco cada vez que se hace alguna alusión a esta relación.

Por supuesto al igual que en Desconexión (siento hacer tantas referencias a otra obra del autor que quizás no hayáis leído, pero es que me es imposible no hacer paralelismos) tenemos nuestra dosis de grupo fanático que quiere alzarse con el poder, en este caso un grupo de segadores que se especializan en cribar en masa. Y también está la religión que está en contra de la vida eterna, los tonistas. Siega es un calco de Desconexión, simple y llanamente, con los mismos problemas, personajes mal construidos y con un world building nulo.

Esperaba mucho de esta novela, porque la sinopsis me atraía bastante. Sin embargo, no solo no ha estado a la altura, si no que ha hecho que definitivamente, desista con este autor. Es cierto, el tío sabe escribir de una manera en la que engancha y hace que no puedas parar de pasar las páginas pero como ya he dicho un millón de veces, la coca engancha y eso no quiere decir que sea buena. De lo peor que he leído en 2017.


LECTURAS DE BOLSILLO

3 comentarios

El final de año ha llegado con unas cuantas lecturas que se alejan un poco de mi repertorio de juvenil habitual. Sabéis que no tengo nada en contra de dicha literatura pero también es verdad que a veces es la más fácil de digerir y por eso resulta sencillo consumirla de manera más habitual que otro tipo de textos. No digo que no sea buena, de hecho, me parece que toca temas super importantes de maneras muy diversas y yo disfruto muchísimo desentrañando esos engranajes en mis reseñas. Si algo me llama la atención, le daré mil vueltas. De la literatura juvenil se pueden sacar visiones muy interesantes y jamás menospreciaré un libro por su público objetivo, solo por su contenido. Es lo que todos deberíamos hacer, al fin y al cabo.

Pero también es verdad que quería introducir más variedad en mis lecturas y tenía unos cuantos autores y clásicos pendientes. Peter Pan, ese clásico infantil que todos conocemos pero que no todos hemos leído, es una lectura que comencé a finales de año y que aún tengo que finalizar, pero que me
está haciendo disfrutar muchísimo. Peter es un personaje mucho más retorcido de lo que me imaginaba, y las justificaciones que se dan para ello son cuanto menos rocambolescas. Es inocencia, es no querer crecer, es infantilismo y eso se refleja en sus actos. No puedo dar una opinión mucho más contundente, si quitamos el hecho de que el personaje de Wendy me pone realmente nerviosa: tan joven y ya con el rol de cuidadora. Pero tenemos que poner las cosas en contexto y es que no es lo mismo leer una novela del siglo XXI que una de principios del siglo pasado. Y si, es una justificación más que suficiente para una problemática así. No podemos pedirle peras al olmo al fin y al cabo. O si. Otra cosa es que te las de. Pero ahí estamos, leyendo un capítulo cada noche, antes de dormir (las noches que consigo hacerlo) y sintiendo eso que pocos libros consiguen: un calorcito en el pecho, y sentirse arropado por palabras. Que cursi me ha quedado. Porque en realidad yo soy una cursi, no nos vamos a engañar.

Decidí conocer a Terry Pratchet por fin, y decidí hacerlo con la ayuda de Neil Gaiman, mi escritor favorito. Buenos Presagios es el primer libro que escribieron juntos y narra la historia de un ángel y
un demonio que se han acostumbrado a la buena vida en la tierra y quieren detener el apocalipsis.
Hilarante. Cierto es que el exceso de personajes a veces hace que seguir la historia sea complicado si tienes la cabeza algo embotada (como fue mi caso cuando decidí adentrarme entre las páginas de esta novela) pero los momentos estelares bien se merecen el esfuerzo. Y Buenos Presagios tiene eso que deberían tener todas las novelas escritas a cuatro manos: una buena sincronización. Que no se note cuando un fragmento ha sido escrito por tal o cual escritor es un gran punto a favor. Quizás es que me conformo con poco con este auge repentino de autores que escriben sus novelas entre varias personas y de pronto puedes notar perfectamente cuando deja de escribir uno y empieza otro, pero claro, estamos hablando de dos gigantes en su oficio. Y lo mejor es que apenas se conocían, simplemente la química surgió y acabaron escribiendo una de las novelas más irreverentes que han pasado por mis manos, y han sido unas cuantas. Y encima creando una obra de culto. Que más se le puede pedir. Como he dicho, a Gaiman ya le conocía más que de sobra, pero con Pratchett nunca me he atrevido. Alguien me dijo una vez que no le gustaba demasiado y yo dejé llevarme por esa opinión. Pues honestamente, creo que es hora de ponerle remedio. Qué difícil no dejarse llevar a veces. Hasta cuando de recomendaciones literarias se refiere.

Llegamos a uno de mis favoritos, David Foster Wallace. Hace meses que me peleo con su La Broma Infinita (el título invita al chiste fácil, desde luego) pero la verdad es que es una de esas novelas para consumir poco a poco, saboreando cada palabra. Pero no vengo a hablar de su obra más famosa. A Foster Wallace lo descubrí gracias a la recomendación del dueño de la pequeña librería a la que voy a
veces. Esto Es Agua estaba sobre una pila, con una nota que lo recomendaba. Y me dio al ojo, y cuando vio que eso ocurría simplemente me dijo que era una de las mejores cosas que había leído nunca. Me lo llevé. Y lloré mucho al terminarlo. Y ese día prometí que repetiría con él. Y hace poco lo pude hacer con Una Cosa Supuestamente Divertida Que Nunca Volveré a Hacer. Durante poco más cien páginas nos describe con pelos y señales como es un crucero de esos tan maravillosos (en apariencia) que no son más que una forma de hacer desconectar al ganado que es la clase media alta durante unos pocos días. Piscinas en cubierta, actividades a todas horas, excursiones en cada puerto, un personal casi esclavizado y camarotes de risa. Es una maldita postal de cien páginas con la opinión de un señor sobre una experiencia que no todos podremos llegar a vivir (y a gracias doy en cierta manera, porque jamás querría pisar uno de esos sitios) y su descontento con la misma. Hipnótico. Desternillante. Es... David Foster Wallace. Si habéis tenido el placer de leer algo de lo que esta persona llegó a escribir durante su vida, sabréis a lo que me refiero. Si no, estáis tardando.

La última de estas lecturas de bolsillo se la reservo a Virginia Woolf y a su Las Olas. He de admitir que aún no lo he comenzado, que me inspira mucho respeto, pero que es una de esas autoras a las que quiero devorar durante este 2018. Las Olas me llama especialmente la atención y no sabría decir por
qué. Tengo muchas de sus obras esperando en mi estantería, pero esa es la que me atrae más, como un canto de sirena que te lleva a la perdición. Solo que espero que el resultado esta vez no sea fatal.  En Las Olas hay seis personajes y cada uno de ellos narra su propio monólogo interior, formulados desde su infancia hasta sus últimos años. Seis vidas dispares, seis vidas múltiples. No puedo decir mucho más de esta novela porque no he podido empezarla, ya que como he dicho, Woolf me inspira demasiado respeto. Pero quiero empezar por Las Olas y espero dejaros mis impresiones por aquí cuando lo haga, si es que tengo fuerzas. Últimamente la vida no me trata todo lo bien que me gustaría, y eso me quita fuerzas a la hora de ponerme frente al teclado, pero si no hago un esfuerzo, hasta esta pequeña parte de mi que es este blog, se irá al traste. Y creedme, no quiero eso.




Un buen resumen y una idea general de lo que quiero que sea 2018 en cuanto a lecturas. Seguiré devorando juvenil pero la verdad es que a veces me da la sensación de que dentro de ese "género" pocas cosas pueden sorprenderme más. Así que ha llegado el momento de cederle el testigo a todas esas lecturas que esperaban en mi lista de libros por leer y sumergirme en nuevos tipos de historias.

¿Cómo pinta el 2018 para vosotros?

29.11.17

ALGUIEN ESTÁ MINTIENDO DE KAREN MCMANUS

2 comentarios
Título: Alguien Está Mintiendo | Autora: Karen M. McManus | Editorial: Alfaguara | Precio: 17'95€
Cinco estudiantes entran en la sala de castigos, solo cuatro salen con vida. Alguien ha asesinado a Simon. Pero resulta que mucha gente podría tener muchos motivos para querer verle muerto. Malas Lenguas, la aplicación que creó para difundir los rumores (todos siempre ciertos) de sus compañeros de clase es tremendamente popular... y odiada. Y los cuatro alumnos restantes tienen muchos motivos para querer evitar que sus secretos salgan a la luz.

He de reconocer que esperaba algo más de Alguien Está Mintiendo. Quizás fallo mío, por esperar que un thriller juvenil sea algo más que eso. Y no me malentendáis, a estas alturas de la vida creo que queda claro que me chifla este tipo de literatura, pero en cuanto a thrillers, se me empieza a quedar corto. Las resoluciones son sencillas y a veces demasiado deus ex machina para mi gusto. Aunque ha resultado ser una lectura entretenida, tal y como esperaba, no ha sido mucho más, y debería aprender a dejar pasar el hype colectivo porque normalmente es algo que a mi me suele hacer más mal que bien.

De Alguien Está Mintiendo me ha gustado mucho su estructura. Los pov no cambian según pasan los capítulos, si no que en un mismo capítulo podemos seguir a dos personajes distintos en dos situaciones distintas. El nombre del personaje y la hora marcan el cambio, y y ese detalle en concreto me ha gustado mucho porque da esa sensación de seguimiento, de estar atando cabos, como si fuéramos unos detectives privados contratados para seguir a los sospechosos durante las 24 horas del día. Una movida que se ha montado mi cabeza, yo que se, pero a mi me gusta y es suficiente.

Si nos metemos ya en el terreno de parejas y demás, tengo que decir que entre dos de los sospechosos comienza una relación que me ha hecho poner los ojos en blanco en más de una ocasión. Ya, parezco el Grinch del amor o algo, pero no es así, es simplemente que ¿chica buena y empollona con chico malo que no es tan malo como parece pero que ha tenido un pasado difícil? Hostia igual está bastante pasado de rosca... y tampoco es que se le de un giro especial a este tipo de relación, porque sigue la misma estructura que podrías esperar con dos personajes así. Solo que en vez de ser una novela rosa, es... un thriller juvenil. Decepcionante.

Si entramos a valorar el resto de personajes, hay uno que ha destacado sobre los demás, y es sin duda Addy. La evolución de este personaje es de sobresaliente y contrasta de manera notable. Destaca sobre sus compañeros simplemente porque ella, que siempre ha estado esforzándose por ser lo que los demás querían que fuera, manda a tomar por culo todo eso y empieza a ser quién le gustaría ser. Algo pequeño en apariencia pero que en Addy queda perfectamente explotado. Solo por este personaje ya ha merecido la pena.

Sobre la resolución final, la palabra decepcionante tiene que volver a salir a flote, porque después de seguir a los cuatro sospechosos y encariñarnos de ellos, podríamos pensar que la autora se arriesgaría, que nos encontraríamos con algo que supusiera un punto de inflexión en la obra y ya os digo de entrada que no es así. No voy a desvelaros el final, que aunque cobarde, sigue teniendo cierto encanto, pero no es para nada lo que podríamos esperar de una novela que promete tanto. Una lástima.

En resumidas cuentas, Alguien Está Mintiendo es el equivalente literario de una película de sobremesa, de esas que ponen en Antena 3 los sábados por la tarde (¿siguen haciendo eso? hace mucho que no veo la tele), pero que como esas películas, tiene cierto encanto que hace que no puedas dejar de leer hasta el final y que no te deje con una sensación del todo desagradable en el cuerpo. No lo recomiendo encarecidamente pero tampoco lo mando a la hoguera sin miramientos. Podemos decir que pasa sin pena ni gloria entre todas las novedades publicadas este año. Una novela más entre tantas. Una pena.

26.11.17

LIBRE DE PATRICK NESS

1 comentario
Título: Libre | Autor: Patrick Ness | Editorial: Nube de Tinta | Precio: 18'95€

En Libre tenemos dos historias paralelas. Por un lado está Adam, un chaval de diecisiete años de un pequeño pueblo de Washington en el que nunca pasa nada. Su padre es pastor y toda su familia es extremadamente religiosa. Y el es gay, una ecuación complicada de despejar. Además, Enzo, su primer novio, su primer algo serio, se va del pueblo y Adam acudirá a la fiesta de despedida con Linus, su actual pareja, al que quiere muchísimo. Pero parece que todavía siente algo por Enzo y eso esta poniendo en peligro su relación. A todo esto se le suma el acoso sexual de su jefe en el trabajo. Que su hermano de veintidós años ha dejado embarazada a una chica. Y su mejor amiga tiene malas noticias para él. A Adam le espera un largo día.

Luego está la historia paralela. Una historia con tintes oníricos que tiene como protagonista a una chica que asesinaron en un lago bajo la influencia de las metanfetaminas. Una historia que se mezcla con espíritus, reinas y faunos. Con venganza. Una historia que no parece que esté sucediendo pero que ahí está, para acabar entrelazándose de alguna manera o de otra con la de Adam.

Vamos al tema claro: la historia principal me ha gustado mucho, aunque luego haré un apunte porque también me ha hecho sentir muchas cosas y pocas buenas. Pero eso tendré que aclararlo más adelante. Pero es que Patrick Ness escribe de una manera que hasta la historia más común que puebla las estanterías de la literatura juvenil puede sentirse como algo único y especial. Algo que se te aferra al pecho y no te suelta. La historia transcurre durante un único día en el que seguimos a Adam, todos y cada uno de sus pasos y pensamientos, hasta llegar a la fiesta de despedida de Enzo. Es un único día de su vida de un puzzle mucho más grande, que no nos deja verlo todo, pero que nos pone en el contexto suficiente para entender por lo que está pasando Adam. Una lucha con sus padres por su sexualidad. El ser el hijo pródigo. El seguir enamorado de una persona que nunca te quiso. El no saber como querer a la persona que tienes delante aunque realmente lo hagas. El abuso. La amistad, lo que significa tener un mejor amigo, lo que significa tener un confidente cuando parece que nadie te entiende, esa persona que está ahí para compartir esas cosas con las que nadie más puede lidiar. La intimidad, el despertar sexual y la normalidad del sexo entre adolescentes. Porque aquí no hay problema en narrar lo que sucede entre dos personas cuando están lo suficientemente cerca. Se hace sin censura, sin eufemismos ni cortes de escena, algo raro de ver en este tipo de historias. La historia de Adam es valiente.
Nunca pierdas la oportunidad de besar a alguien. No hay cosa de la que uno se arrepienta más.
Hay pasajes realmente inspiradores. Ver como Angela aborrece las etiquetas como bisexual porque en el ambiente en el que se crió nunca fue necesario que se definiera y cómo para Adam son una liberación porque a pesar de que es un secreto a voces, no puede decir en voz alta que es gay. Un diálogo en el que se ponen en común dos puntos de vista distintos que ayudan a acercar al contrario la visión del otro. Y vaya que si lo hace. Son pequeñas partes como esta las que hacen que te des cuenta de que el mundo tiene muchos colores. La novela al completo es un no parar de situaciones contradictorias que tienen que encontrar su punto medio, su punto en común para poder funcionar y seguir adelante. La vida de Adam es así.

Por desgracia, la historia paralela, la del fauno y la reina, no acaba de encajar con el resto. Me da la sensación de que me estoy perdiendo algo, de que Ness quería expresar algo con ello y que ambas historias se complementan, pero no lo veo. No soy capaz de verlo. Esta bellamente escrito, como es de esperar. Y si hubiera sido un cuento aparte que nada hubiera tenido que ver con esto, lo habría disfrutado mucho más. Ese componente fantástico, con esa narración que solo puedo definir como onírica pone los pelos de punta.

Es asombroso como ciertos libros pueden hacernos sentir. Y Libre me ha hecho sentir como una mierda. Como si me dieran una patada en los cojones. Como si me arrancaran el corazón y me lo dieran de comer. No me malentendáis, no creo que sea un mal libro en absoluto como ya he dicho y tampoco es nada del otro mundo para que me haga sentir así. Si, es duro, tiene momentos realmente intensos. Pero el malestar que me ha generado se lo achaco a mi situación actual y a la manera que tiene de profundizar en las relaciones humanas. Libre me ha hecho sentir muy sola. Ojalá no hubiera sido así. En Libre se explora la intimidad y el amor de una manera cruda y sincera. Las primeras veces y como te hace sentir el cuerpo de otra persona junto al tuyo. Sin dar rodeos, sin mentir. Sin decorarlo en exceso, pero sin quitarle la importancia que tiene. Y creo que es eso lo que me ha machacado. Que es exactamente tal y como lo concibo yo. Y me ha dolido leerlo. Con Libre he conectado de una manera dolorosa, pero he conectado, al fin y al cabo. Un puto misterio.

23.11.17

MIL VECES HASTA SIEMPRE DE JOHN GREEN

2 comentarios
Título: Mil Veces Hasta Siempre | Autor: John Green | Editorial: Nube de Tinta | Precio: 16'95€

Un libro de John Green que me ha gustado. Estamos ante un hito histórico. A ver, sin venirnos arriba tampoco, porque por mucho que me haya gustado, John Green sigue cayendo en ciertos puntos que me sacan de quicio, además de otras cositas que destriparé más adelante. Pero antes que nada ¿de qué trata Mil Veces Hasta Siempre?

Aza Holmes es una chica en apariencia normal, que podría decirse que lo tiene todo. Una madre que la quiere, amigos, un coche, es buena estudiante. Una chica normal y corriente. Pero Aza vive aterrorizada por la sombra de su demonio particular, el trastorno obsesivo compulsivo, algo que hace que su vida sea mucho más difícil de lo que puede parecer a simple vista. Y entonces el multimillonario Russell Pickett desaparece. Cien mil dólares es la recompensa por encontrarle y aunque Aza no está interesada, su mejor amiga, Daisy, la convence de ponerse en marcha. Así es como vuelve a ponerse en contacto con Davis, el hijo del desaparecido y su amigo de la infancia. Lo que en un principio era una búsqueda motivada por el dinero, se convierte en algo más. Y lo que queda...

A ver por donde empiezo. Si hablamos de personajes, que al fin y al cabo, es de lo que trata la novela quedando así la búsqueda de Pickett como una excusa para desarrollarlos, he de decir que me han sorprendido gratamente, aunque algunos se hayan quedado por el camino. Aza me ha gustado mucho como protagonista. Me ha parecido una chica normal, y con normal me refiero a que no da la sensación de ser una versión 2.0 de Hazel, insufrible como ella sola. Es verdad, también tiene sus momentos demasiado profundos y sus conversaciones con Davis a veces pecan de ser poco naturales (no es posible que dos personas, no ya adolescentes, dos PERSONAS sean tan intensas y profundas todo el maldito tiempo, es imposible), pero que esperamos en una maldita novela de John Green. Hay cosas que no se pueden evitar y parece que este hombre lleva en el ADN la pretenciosidad. Por otro lado tenemos a Daisy, que es la mejor amiga de Aza y que es en mi opinión, bastante irritante (sobre todo cuando no deja de llamarla Holmesy), además de el típico personaje quirky obsesionado con algo friki (en este caso Star Wars) y que escribe fanfics. Me ha resultado falto de desarrollo y es verdad que hacia el final de la novela tiene un momento en el que demuestra que es algo más que un personaje de relleno y protagoniza una de las escenas que yo considero más relevantes de la historia, pero se queda escasa. Quizás al estar todo narrado por Aza todo queda mucho más bidimensional, es una lástima. Algo similar sucede con Davis, al que llegamos a conocer algo mejor gracias a ser el love interest de Aza. He de decir que me faltaba el clásico self insert del autor en la novela y a mi parecer, este ha sido Davis. John Green tiene una costumbre muy mala de hacer personajes cortados por el mismo patrón, generalmente los protagonistas, y que estos además se parezcan mucho a él. Es cierto que en Aza se refleja su propia pelea con el trastorno obsesivo compulsivo, pero en Davis veo mucho más de él que en Aza. Quizás sean imaginaciones mías. Es un personaje que me ha dejado fría, que tenía alguna reflexión interesante pero que por lo general se quedaba en lo artificial y pretencioso. 

Así que si, podríamos decir que más que una novela de personajes, Mil Veces Hasta Siempre es una novela de UN SOLO PERSONAJE, lo cual no está mal cuando el personaje en cuestión es como Aza. John Green ha sabido crear a una adolescente creíble y sobre todo, ha plasmado un problema como el trastorno obsesivo compulsivo con claridad. Y no solo eso, si no que ha sabido extrapolarlo a cualquier otra enfermedad o trastorno mental. Los síntomas son distintos pero las sensaciones... las sensaciones son las mismas. La sensación de estar roto, dividido, de que hay un demonio dentro de ti. El miedo a empezar un tratamiento farmacológico, el miedo a que eso te cambie porque al fin y al cabo ¿no se supone que ese monstruo es parte de ti y parte de quién eres? ¿Si lo eliminas, no estás anulando una parte de ti? ¿No estás acaso cambiando y dejando de ser tu misma? ¿No es una mierda depender de una pastilla para tener la estabilidad que todo el mundo tiene sin necesidad de muletas? Personalmente, tal y como estoy ahora, después de caer en la depresión más grande que he tenido en mi vida (y llevo así muchos años) y retomar una medicación que no debí haber dejado, he visto en los pensamientos de Aza mis propias preocupaciones y mis motivaciones para haber dejado un tratamiento que me estaba ayudando. Ha sido reconfortante, me he sentido entendida y arropada y creedme que jamás pensé que esto sucedería con un libro de John Green. 
Y entonces empezó a contarme que  la medicación solo funciona si la tomas, que tenía que ser constante y cuidadosa con mi problema de salud, y yo intentaba explicarle que hay algo enormemente extraño y triste en la idea de que solo puedes llegar a ser tú mismo ingiriendo una medicación que cambia tu yo.
Quizás la historia de Russell Picket sobre, quizás no, porque si no ¿cuál habría sido el hilo conductor para que estos dos personajes se encontraran? Al fin y al cabo, su breve relación es importante para el crecimiento de ambos y la idea de que el amor no te puede curar impregna las páginas del libro. Por mucho que la otra persona te quiera o por mucho que le gustes, al final tus inseguridades y tus problemas, si no tienen el adecuado tratamiento, se cargan todo eso. Y es algo que aquí queda plasmado. He de decir que su resolución final me ha gustado muchísimo. Me gustaría reflexionar abiertamente sobre ello, pero sería spoiler, y simplemente diré que aunque algo no pueda durar, hay cosas que se quedan contigo siempre y eso es lo importante.

Me faltan descripciones. Siempre me faltan descripciones en los libros de John Green. Suele presentar a sus personajes con un par de rasgos característicos pero esta vez casi no ha llegado ni a eso. No tengo ni la más remota idea de como puede ser Aza, o Daisy. De Davis si que se da una descripción más precisa, pero los demás personajes son un misterio absoluto. 

Si, es cierto también que los personajes secundarios me han resultado indiferentes. Es cierto que lo único que me ha llegado de verdad ha sido Aza y toda esa espiral que hay en su cabeza, pero es porque es algo tan cercano a mi vida que duele y a la vez, reconforta. Pero también se ha mostrado en cierto punto el dolor de los que están a tu alrededor. De lo difícil que puede ser para ellos también, de lo complicado que es querer entender y no poder, de lo jodido que es sentirse como un personaje secundario (qué irónico) constantemente. No solo es difícil para el que lo sufre, aunque el dolor no se pueda comparar, para la gente que está a tu alrededor también es complicado.

Hostia, vaya desastre de reseña. Y vaya desastre yo, que no me puedo creer que Mil Veces Hasta Siempre se vaya a convertir en una de mis mejores lecturas del año. Le he dado tres estrellas de cinco en Goodreads, pero como siempre, no me gusta mucho medir mis lecturas con estrellas o puntuaciones de cualquier tipo. Son tres estrellas porque aunque esta historia haya significado tanto para mi gracias al personaje principal, la novela tiene muchas carencias, y eso es innegable. Sin embargo, cuando he cerrado el libro... por un momento todo ha estado en su lugar. Y eso no hay manera de puntuarlo.
Design by Winter Studio © 2015.