14.5.18

ENORME SUCIEDAD DE MAITE MUTUBERRIA

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Enorme Suciedad de Maite Mutuberria es una de esas lecturas que te rompen en dos y luego en tres y luego en cuatro y así sucesivamente. Dentro de este libro nos vamos a encontrar con los cuadernos que durante dos años fue rellenando con sus pensamientos, con su dolor y su pérdida a nivel personal. No supo como llamar a ese estado en el que nada era, así que lo llamó enorme suciedad. Y que acertado llamarlo así. La depresión es suciedad, suciedad que te impide ver, que te impide disfrutar y te impide comprender desde a ti mismo hasta a los demás.

Esto no puedo llamarlo reseña, quizás si recomendación. Y es que esto me ha atravesado por todas mis esquinas. Cuando sabes de lo que habla a nivel personal duele más. Con qué acierto refleja algo tan personal y tan común a un grupo de personas que vive la misma condición. Una lectura que desgarra pero que también sana, porque te acompaña, porque no te deja sola. Porque te da la mano y te dice que no estás sola, y que todo pasa. Y si no, puedes aprender a vivir con ello. 


Enorme Suciedad ha supuesto una limpieza de mis propios miedos y torpezas, una visión de ellos desde una perspectiva en segunda persona que a veces es necesaria. Espero que comprendáis por que os lo recomiendo. 





3.5.18

INVISIBLE DE ELOY MORENO

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Título: Invisible | Autor: Eloy Moreno | Editorial: Nube de Tinta | Precio: 15'95€
A veces, el deseo de ser vistos y a la vez de ser completamente invisibles, no es tan contradictorio como puede parecer. Invisible de Eloy Moreno nos cuenta una de esas historias donde la invisibilidad es una bendición y a la vez, la espada y la pared que hacen que no puedas avanzar ni ponerte a salvo.

La sinopsis de Invisible no da muchas pistas, y creo que es lo adecuado. Sabemos que nos encontraremos con una historia de acoso escolar, pero nada más. Partimos de la línea de meta completamente a ciegas, se presentan los personajes en una situación difícil, y aunque podemos hacernos una idea del asunto, no sabemos demasiado. Gente preocupada, gente que no sabe que sentir, gente que está perdida y en medio de todo, el protagonista, que siente una mezcla de todo lo que sienten esos personajes, pero incrementado por mil. Al fin y al cabo, él es la víctima.

Con Invisible me he sentido en una encrucijada si hablamos en cuanto a voz narrativa. Si bien es cierto que se narra en tercera persona, eso no quiere decir que la manera de describir y tratar los sentimientos de los personajes pueda sernos ajena o extraña. El problema que he tenido es que estoy demasiado acostumbrada a leer novelas en las que los personajes piensan de una manera mucho más adulta de la que les toca, si podemos decirlo así. Los niños de esta historia tienen 14 años y así nos son narrados sus sentimientos y su manera de percibir el mundo, y por supuesto, en ningún momento eso les convierte en tontos o en menos válidos. Esto sin duda no es una pega a la escritura de Eloy Moreno, al contrario, me ha hecho darme cuenta de lo mal construidos que están algunos personajes que rondan edades similares en la literatura middle grade y juvenil. ¿Y por qué lo destaco entonces? Porque ha sido un choque, ha sido algo que me ha sacado de la historia para volver a meterme, me ha recordado lo que es tener esa edad y sentir las cosas como entonces. Después de terminar Invisible he releído los diarios que escribí con esa edad y me di cuenta de que efectivamente, mis vivencias, mi manera de plasmarlas y todo ello recuerda mucho más a lo que te encuentras en los personajes de esta historia que en cualquier libro de John Green, que podría ser el extremo opuesto.

Por otra parte, el enfoque de la problemática central, el acoso escolar, me ha parecido excelente. Es un claro ejemplo de efecto bola de nieve, como algo pequeño que no se para a tiempo puede convertirse en una avalancha. La pasividad de compañeros (muchos por miedo, otros por pasotismo y los que quedan por unirse al acoso) es clave, pero además se enseña la cruda realidad con el profesorado y con los centros escolares: si, algunos profesores se implican y quieren ayudar, es cierto, puedo afirmarlo porque he tenido la suerte de encontrarme docentes así. Pero la mayoría prefiere ignorarlo, demasiado cansados para que les importe algo más que no sea dar las clases o demasiado preocupados por la reputación del centro escolar. Esto es real, y se que muchos profesionales de la educación se sienten ofendidos cuando se ponen las cartas sobre la mesa y se dicen las cosas como son, pero no somos pocos los que hemos sido víctimas de acoso y hemos sentido como se nos daba la espalda o incluso como algún profesor se unía a los alumnos en la marginación y ridiculización de la víctima. Yo lo he sufrido. Eso no me lo pueden negar. Y me parece genial que Eloy Moreno muestre esto. Pero es que además uno de los personajes es uno de esos profesores a los que les importa su trabajo más allá de libros de texto y pizarras, una profesora que lo es por vocación y no por inercia, la otra cara de la moneda. Aunque por desgracia, mientras los primeros sean mayoría, el problema no podrá disminuir.

Estamos frente a un libro mucho más duro de lo que puede parecer en un principio pero sin duda un novela que recomendaría leer en institutos. Se lo que pensáis muchos de las lecturas obligatorias y me da igual (de esto hablaré en otro momento, las lecturas obligatorias tienen un por qué mucho más allá de fomentar la lectura, pero en este caso no tendría nada que ver con ello), es una historia que a ciertas edades debe ser leída. Y debe calar de verdad. Porque sabemos lo que pasa con esto, con cosas como Por Trece Razones y demás: el impacto los primeros días es grande, pero somos incapaces de ver nuestra culpa en ciertos eventos, incapaces de admitir que nosotros la hemos cagado, incapaces de identificarnos como acosadores. Porque siempre veo a gente decir en alto "si, yo sufrí acoso" pero ¿cuantos acosadores dan un paso adelante y admiten que en el instituto fueron el origen de las pesadillas de muchos? Invisible es una historia que no solo muestra las consecuencias de este tipo de actos, si no que además enseña a los responsables a no escacearse, a mirar a los ojos a aquello que han creado, un monstruo de dolor. Que no importa lo mal que estés, que pagarlo con los demás jamás está bien. Que lo que para ti es una tontería para la otra persona es algo mucho peor.

Si, Invisible debería leerse en institutos y ser comentado de manera adecuada. Este libro de verdad representa la realidad de muchos chavales, duro, real, crudo, sin adornos más allá de unas cuantas metáforas para representar los monstruos a los que el protagonista se enfrenta. Sin duda, necesario.

5.4.18

UNA LISTA DE JAULAS DE ROBIN ROE

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Título: Una Lista De Jaulas | Autora: Robin Roe | Traducción: Pilar Ramírez Tello | Editorial: Nocturna | Precio: 15'00€

Julian y Adam. Esos son los nombres de los dos protagonistas. Julian tiene 14 años, le gustan los libros infantiles y tiene dificultades en clase. Julian es disléxico. Adam tiene cuatro años más que Julian, tiene TDAH y quiere a Julian como si fuera su hermano pequeño. Su relación es difícil de describir pero no imposible. Cuando ambos se reencuentran después de años sin saber nada el uno del otro, la relación vuelve a empezar, de manera rara, un poco fría, como dos personas que aun habiéndose querido mucho, ya no se conocen de nada. Julian vivió con Adam durante una temporada, cuando sus padres murieron en un accidente de tráfico y no tenía parientes que se encargasen de su custodia. La familia de Adam lo acogió durante mucho tiempo, hasta que apareció un familiar y se lo llevó lejos de lo que se había convertido su hogar. Ahora Julian es el raro de su clase, tiene dislexia, lleva ropa demasiado pequeña, vive bajo las órdenes de su tío y en general, no es feliz. Y Adam ha aprendido a convivir con su TDAH con ayuda de su madre y de la medicina alternativa. Pero esto va más a allá de una lista de síntomas, trata sobre una relación de amistad casi fraternal que traspasa las páginas y que a pesar de la diferencia de edad, sobrevive y se nutre de la confianza de ambos chicos.

Han sido muchas cosas las que me han gustado de Una Lista de Jaulas pero desgraciadamente, como suele pasar con estas novelas tan esperadas, al final no me ha terminado de convencer. Podría ir al grano o podría desglosar cuáles han sido los puntos que más me han hecho torcer el morro, porque creedme que han sido bastantes. Y sinceramente, para exponer este tipo de cosas, mejor hacerlo de esta forma. Porque creo que no se debe frivolizar o por lo menos tratar de manera tan superficial algo como puede ser el abuso de menores o el TDAH (y en este caso tengo bastante que decir porque yo misma lo tengo).

El papel de los adultos

Porque vamos a ser sinceros. Los adultos en esta novela son en su mayoría (quizás se libran dos) retratados como personas frías, crueles, sin sentimientos y que disfrutan humillando al adolescente de turno. Son representados de manera extremista, rara vez daremos con uno que ofrezca una cara amable. Desde el director hasta el padrastro de Julien, pasando por varios profesores, médicos e incluso la enfermera del instituto, todos ellos son desagradables, condescendientes y crueles. Hago incapié en esa última palabra porque realmente no hay otra manera de definirlos, la crueldad gratuita que supuran puede traspasar las páginas y envenenarlas. Es cierto que con la adultez a veces llega el cinismo y se tiende a ver a las generaciones posteriores como inferiores, pero la manera de plasmarlo en esta historia es demasiado despreciativo. A riesgo de marcarme un #notalladultos, los adultos como grupo, no son monstruos. Es surrealista como todos y cada uno de los personajes adultos de esta historia son seres desalmados y sin esperanzas en la vida con un odio que no les cabe en el cuerpo, especialmente hacia la juventud.

TDAH, dislexia y homeopatía

En general, la manera que han tenido de plasmar dos trastornos como el TDAH y la dislexia (que por cierto, suelen ir de la mano, es muy probable que si se tiene TDAH se tenga también dislexia o discalculia) no me ha gustado demasiado. Afirmaciones como que Julian, que padece dislexia, algo evidente a lo largo de la historia, se ha curado de la misma cuando no es algo que tenga cura; o que Adam no solo ya no tiene TDAH, si no que además ha conseguido curarsela gracias a unos gránulos homeopáticos me parece terrorífico. La homeopatía es peligrosa, y además, el mensaje que se lanza contra los tratamientos médicos para estas condiciones es muy negativo. Es verdad, son tratamientos que no siempre funcionan que deberían, que pueden dar efectos secundarios, que con pastillas no se hace todo el trabajo y que hay que hacer un entrenamiento constante para mitigar los síntomas pero no. Estas cosas no se curan, y mucho menos con homeopatía. Podría verse como una característica del personaje, pero realmente da la sensación de que esta es la opinión de la autora sobre el tema. La forma que tiene de plasmar las ideas del personaje no te deja mucho margen para pensar que sea el personaje y no la autora la que nos está hablando de estos temas. 
Si que es verdad que ha habido un par de fragmentos que me han parecido interesantes y bastante acertados, como cuando se compara la manera que tiene Adam de lidiar con su TDAH y de la manera completamente opuesta que tenía un compañero de clase: mientras Adam necesitaba descargar sus estímulos, Darrenm su compañero, necesitaba aislarse para poder centrarse. Un ejemplo muy real de como cada uno lleva el TDAH y lo diferentes que pueden ser dos personas con la misma condición. Pero es de lo poco que se salva, porque lo demás... pobre y desinformado.

Instalove, instafriendship, aquí todo es instantáneo

Tengo un problema con este tipo de cosas, y es que me falta contexto, desarrollo, algo que haga ver que es lógico que las cosas cambien así. En el caso del instalove, no lo veo tan mal, porque es una relación que surge después de años de amistad, y ambos ya estaban bastante pillados el uno del otro. Lo que hace difícil de tragar esto es que solo se muestre esa última parte en la historia y el contexto en el que se nos pone sea muy escueto. Sin embargo, el tema de la amistad... uno de los amigos de Adam no traga a Julian y de pronto, después de ver algo un poco turbio... pasa de odiarle a querer protegerle de todo lo malo y creo que las relaciones humanas no funcionan así. Podría ser perfectamente comprensible si enseñaran un poco de desarrollo pero es que no lo hay. La verdad es que sobre esto no tengo mucho más que decir, pero es un punto de la novela que me dejó un poco fría. Cosas que pasan.

Una conclusión

Podría hablar un poco más de lo que no me ha gustado de esta novela, pero no lo tengo muy fresco (ha pasado un mes desde que la leí, y al fin y al cabo, si no me ha entusiasmado, no voy a recordarla demasiado), así que prefiero concluir esto aquí. Una Lista De Jaulas ha sido un flop total para mi, esperaba mucho más después de leer las críticas buenísimas que tenía, pero ya se sabe que no siempre llueve a gusto de todos. Aunque hay cosas que si me han gustado, poquitas, pero las ha habido, lo que he destacado arriba sumado a una historia que se me ha hecho aburrida y carente de interés ha matado la oportunidad de que este fuera un libro especial para mi. Simplemente, no me ha gustado. Una pena.

15.3.18

DE CÓMICS

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Últimamente casi no he hablado de los cómics que estoy leyendo, pero creedme, lo sigo haciendo. Me da la sensación de que me he quedado un poco en la retaguardia y de que ya no me entero mucho de lo que se va publicando en Estados Unidos, y de lo que se trae a España ya ni hablamos. Estoy haciendo mucha relectura y tirando de cosas que hace tiempo ya que leí, y es exactamente lo que traigo hoy.

El primero de estos títulos es Paper Girls, del que ya hablé hace un tiempo, cuando su publicación en España no era clara, pero después de un par de años, no solo han traído el formato en tapa dura tradicional por estos lares, si no que se arriesgaron a serializarla en grapa, algo bastante raro para una serie de Image Comics... o que no sea de superhéroes.


Paper Girls se sitúa en los años 80, en un barrio de Ohio llamado Stony Streams. La mañana del 1 de noviembre siempre es dura para las repartidoras de periódico locales, por culpa de los borrachos y demás gente con ganas de bronca que deambula después de la noche de Halloween. Así es como las cuatro protagonistas se conocen. Erin es nueva en el barrio, asi que cuando se encuentra con las otras tres chicas y le proponen unirse a su grupo para poder sobrellevar sin complicaciones el reparto del día, no se lo piensa dos veces y acepta. Pero pronto empezarán a pasar cosas mucho más raras y peligrosas que los adolescentes con ganas de meter bulla después de una noche de alcohol y azúcar. Ciencia ficción, futurismo y conflictos generacionales es lo que se plantea en los primeros cinco números de Paper Girls, con un final más que suficiente para mantenernos enganchados a las páginas del cómic y desear leer el siguiente número.

Cabe destacar que al guión está Brian K. Vaughan, de sobra conocido por guionizar Saga y participar en seres de televisión como Perdidos o La Cúpula. Al dibujo está Cliff Chiang y personalmente, este cómic ha sido el que ha hecho que descubra la existencia de otros de sus trabajos, aunque ninguno me ha llegado a atrapar como este, ya que Wonder Woman y Star Wars como tebeos no son lo que normalmente escogería para leer. Su diseño de personajes simplemente mola demasiado. Y al color, Matt Wilson, uno de mis coloristas favoritos, probablemente el segundo después de Jordie Bellaire, que ha trabajado en muchísimos cómics, entre los que se encuentran The Wicked + The Divine, Phonogram, Young Avengers, Wonder Woman o Daredevil. Su aportación a la obra me parece fundamental, con una paleta de colores oscura en la que predominan los tonos violáceos y que ayuda a transmitir esa época y esa situación concreta que se desarrolla en la historia.

De Brian K. Vaughan ha caído otra lectura, o en este caso también, relectura, y si, la ya mencionada Saga, de la que me faltaban unos cuantos números para ponerme al día y con la que he acabado con el corazón pisoteado. Y para quien no conozca Saga a estas alturas de la película, os pongo en situación: dos especies alienígenas enfrentadas, dos objetores de conciencia que se enamoran y tienen un bebé mestizo. Dos gobiernos que quieren verlos muertos, y una historia de huida, familia, rencillas y amor que tan pronto te arranca una carcajada como te deja sin aliento del dolor. Saga es una space opera, un canto al pacifismo que a través de la narración de Hazel, la hija de Marko y Alana, nos enseñará como fue su infancia y probablemente, su adolescencia. Ella es la que nos cuenta la historia de sus padres y tendremos que esperar al final para saber que fue de todos esos personajes que se encuentran por el camino... y de su propia familia. Porque Saga además, va para largo. Y no me quejo. Una serie así debería ser eterna. O por lo menos, ser todo lo larga que pueda y tener un buen final. Y estoy segura de que lo tendrá.

Saga se merece toda la buena fama y elogios que ha ido recogiendo durante estos años, e incluso más. He leído muchas cosas que se han llevado un pedacito de mi, pero pocas como Saga, que con su mensaje, su humor y su narrativa sabe dar donde más duele cuando menos te lo esperas. El amor, que importante es. Y que importante es tener los pies en el suelo, incluso cuando estás cruzando el espacio huyendo de asesinos a sueldo, soldados y miembros de la realeza que te quieren ver muerto, cada uno por su propio interés. Y lo genial de Saga no es solo la historia central de Alana y Marko, es que está plagada de personajes secundarios con historias igual de interesantes que ayudan a nutrir el núcleo de la historia principal y a la vez, nos hace querer saber más de ellos por separado, como entidad propia, sin que sean el satélite de los protagonistas. Porque todos tenemos conflictos, hasta los malos malísimos... y sus conflictos morales y sus continuas idas y venidas por las páginas le dan mucha más riqueza a la historia.

Después de haber leído y disfrutado de otras de las obras que ha escrito Vaughan tanto como para el mundo de la televisión como para el de las historietas, poco puedo decir además de que estoy segura de que si este señor decidiera describir durante cincuenta páginas como uno de sus personajes planta un pino, yo lo leería encantada y disfrutaría como una enana. A los lápices y al color está Fiona Staples, maravillosa. Otras obras en las que ha participado son Archie o Mystery Society, siendo esta última disfrutable en gran medida únicamente por su participación, ya que el guión resulta algo escaso. Me parece mágico cómo guionista, dibujante y colorista pueden coordinarse para crear algo que en conjunto sea armonioso y que ninguno de sus pilares sobre o sea menos relevante. Es verdad que el trabajo del colorista siempre se suele ignorar más, pero creedme que una vez te empiezas a dar cuenta, no puedes imaginar un trabajo determinado sin la mano de esa persona. En este caso Fiona Staples se encarga también del color, como ya he dicho, y está espectacular en ambos aspectos.

Cuanto más te importa alguien, más probable es que vuestra posible separación sea tan repentina como desconcertante. Y ya puedes olvidarte de la sensación de haber cerrado una etapa. Intentar averiguar cómo y por qué un ser querido ha salido de tu vida solo te plantea más preguntas.

Mi Experiencia Lesbiana Con La Soledad es un manga que, después de unos cuantos meses de haberlo leído, sigue estando ahí. La primera vez que lo hice fue en inglés, y tenéis la reseña aquí. Sinceramente, no sabía a qué atenerme cuando me lancé a las páginas de esta historia, solo sabía que estaba recibiendo un montón de halagos y que la gente hablaba de ella como una obra dura y necesaria, pero no era capaz de imaginarme cuanto. Kabi Nagata debuta con este manga autobiográfico, lo que lo hace aún más duro, con el que muchas personas, por desgracia, podemos llegar a conectar a un nivel personal por la vida que esta mujer ha tenido. No os centréis en el título, porque si bien es cierto que la protagonista es lesbiana y que es algo que se explora en las páginas del cómic, no es lo más importante, es tan solo una conclusión a una historia que se nos cuenta. ¿Cómo llegó Nagata a la habitación de hotel en la que se acuesta con la escort que ha contratado después de mucho pensarlo? Eso es lo importante, el desarrollo y no el final. Y ojo, digo el final, que no la conclusión, que tampoco nos va a revelar nada impresionante o imprescindible, porque esta sigue siendo la vida real de una persona real, y en las historias reales de gente que sigue viva, poner un punto y final no es posible, porque su vida sigue, y con ella su historia.


Sinceramente os animo a leer esta historia, pero siempre con la idea presente de que aquí se habla sin tapujos de cosas muy duras: depresión, autolesión, trastornos alimenticios y búsqueda de identidad y futuro son cosas de las que se habla de manera directa y que si estás en un mal momento, pueden ser difíciles de digerir. No lo recomendaría si no eres de esas personas que encuentra consuelo en la manera directa y clara de ver problemas de este índole, que al sufrirlas busca una conexión con alguien que entienda lo que es pasar por algo así. Si por el contrario no estás preparado para enfrentarte a ello, en este caso, mejor déjalo correr.


Me extraña no haber hablado de Bitch Planet mucho antes. Al guión, Kelly Sue DeConnick, encargada del guión mi cómic favorito en este momento, Pretty Deadly. A los lápices, Valentine DeLandro, y al color, Cris Peter, de los que no conozco absolutamente ningún otro trabajo además de este.

Puede que haya mentido cuando he dicho que no he mencionado antes Bitch Planet y es que, cuadno he hablado de El Cuento de la Criada de Margaret Atwood en el blog, que yo recuerde, siempre he hecho algún tipo de inciso para recomendar la lectura de este tebeo. Y  es que me parece que son obras que van de la mano, que aún contando cosas distintas, el fondo es exactamente el mismo. Bitch Planet nos habla de una cárcel de mujeres en un planeta destinado a ello, en una sociedad distópica con unos niveles patriarcales de, y nunca mejor dicho, ciencia ficción, donde la mujer vive totalmente sometida al hombre, donde tiene que ser complaciente para no terminar en una celda de ese planeta, donde cualquier capricho masculino puede ser resuelto si lo único que se interpone entre su objeto de deseo y él es una mujer. En Bitch Planet se nos habla de género, de gordofobia, sexualidad y transexualidad, todo desde el punto de vista de la mujer y de lo que implica serlo en la sociedad. Y si, hay una protagonista y un elenco de personajes, todos geniales, necesarios, pero al leer esto, siento que lo que realmente importa es todo el world building, que los personajes son un complemento para este y no al revés, como suele ser lo habitual, pero por supuesto, eso es una sensación mía que no tiene por qué ser la correcta.

Puede ser algo exagerado, pero es una manera de enseñar como pueden terminar las cosas si cogen el rumbo equivocado. No es un documental, ni una ventana al futuro, es una historia ficticia, pero una historia ficticia que habla de problemas reales, que aunque se den en menor medida, se siguen dando de manera preocupante. Y eso si lo aplicamos a la sociedad occidental, claro está. Porque si, no tenemos naves espaciales, ni hemos colonizado otros planetas y por el momento, no te pueden mandar a la cárcel si osas no ser lo suficientemente complaciente con un hombre, pero negar que existe un problema real con el género, es tener los ojos cerrados a la realidad. Después de un 8 de marzo histórico, no hay nada que pueda recomendaros más que la lectura de este cómic.

Después de unos cuantos meses sin hablaros de cómics, este podría ser un buen resumen de lo que he estado disfrutando últimamente. No son lecturas nuevas, no son novedades, ni obras extrañas poco reconocidas, pero si que son buenas, condenadamente buenas, cada una a su manera y en su temática. Me apetecía hablar de cómics, porque siempre es agradable mostrar entusiasmo por algo y que quizás alguien decida que gracias a ti, le dará una oportunidad a ese tebeo que no sabía si se merecía cinco minutos de su tiempo. Espero volver con más reseñas de cómics, pero por el momento lo dejaré aquí.

Por favor, leedlos. Os compraré cigarrillos.

8.3.18

TODO ES MENTIRA DE E.LOCKHART

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Título: Todo Es Mentira | Autora: E. Lockhart | Traducción: Elvira Sastre | Esitorial: Alfaguara | Precio: 16'95€

No sabría muy bien cómo hacer la sinopsis de este libro, porque es una historia extraña. Mucha gente podría decir que sería mejor leer El Talento de Mr. Ripley antes que este ripoff, pero la verdad es que yo no he leído la obra de Highsmith, así que no puedo comparar. Solo se que la historia de principio a fin me ha fascinado, que me he quedado con ganas de más y que seguramente, este libro sea el causante de que lea la novela anterior mencionada. Pero vamos por partes, que siempre me embalo y al final...

Jule es una chica con un pasado incierto (como odio esa frase, pero la verdad es que no hay otra manera de describirlo), y no se nos pone en antecedentes sobre su vida hasta pasados unos capítulos. Hay que decir que no son demasiado esclarecedores, solo dan unas pinceladas de algo que podría ser verdad o podría ser fantasía. El narrador es omnisciente, pero sigue siendo de alguna manera, no fiable, ya que se nos cuentan los sentimientos de Jule de manera muy clara, dando a entender que ni ella misma sabe si ha aceptado esa historia o si realmente sucedió así. No obstante, el resto es verdad, y se nota, porque es cuando el narrador hace un desdoble y deja a un lado los sentimientos subjetivos y narra hechos objetivos, el cambio es fluido en la narración y se nota cuando esto sucede. Jule es la heroína de su propia historia, que justifica sus actos con una pelea contra el mal existente solo en su cabeza. O al menos, es lo que he podido deducir. Y por otra parte está Imogen, de la que no sabemos nada al principio de la historia, solo su nombre. Mientras la cronología inversa avanza, será cuando descubramos quién es la misteriosa Immie, una chica rica de Nueva York, y como de idealizada la tiene Jule. Y todo lo que hará para ser como ella... o ser ella.
Imogen Sokoloff era una de esas chicas de las cuales los profesores no sacan su máximo potencial. De esas chicas que dejan los estudios y aun así tienen sus libros favoritos llenos de notitas. Immie se negaba a luchar por ser la mejor, o a trabajar por esa idea del éxito que tienen otras personas. Ella peleaba para liberarse de los hombres que querían dominarla y de las mujeres que querían una atención exclusiva. 
Porque si, la historia tiene una narración con una cronología inversa que hace interesante lo que estamos leyendo. Es muy probable que la historia contada de la manera contraria no atrapara tanto, porque lo que se cuenta al final es un thriller, y de alguna manera tiene que destacar, además de por la sordidez del personaje protagonista, porque de esos hay muchos. También es cierto que al ser un retelling de El Talento de Mr. Ripley no se puede hablar de originalidad, y la verdad es que sin haber leído la otra novela, no se cómo juzgar esta, porque los retellings al final tienen que tener algo que los haga necesarios o por lo menos, distintos a la obra en la que se basan. Si es exactamente lo mismo ¿podemos hablar de un retelling o de un calco, de una mala copia?

En lo personal, sin haber leído la novela ya mencionada, solo puedo decir que Todo Es Mentira me ha apasionado de principio a fin. Las protagonistas muestran una parte de la vida que solo se puede entender si eres una mujer joven viviendo en occidente, y sus respectivas personalidades, nunca claramente retratadas, se van despejando según llegamos al primer capítulo, desde el final hasta el principio de la historia. La novela además está salpicada de reflexiones feministas y de clase que hacen que la lectura cale más. No es una maravilla, no va a cambiarte la vida, pero puede que te haga replantearte un par de cosas, y eso nunca está mal si está bien hecho, como es el caso aquí.

—Eso es lo que TÚ haces.
—Eso es lo que hace TODO EL MUNDO. Averiguas el volumen de voz que al que puedes hablar, cómo te puedes sentar, qué cosas puedes decir y qué cosas no. Se llama ser una persona en sociedad.
—Bah. —Forrest cruzó las piernas pausadamente—. No soy tan falso. Solo hago lo que está bien para mí. ¿Y sabes qué? Nunca ha sido un problema, hasta ahora.
—Porque eres tú.
—¿Qué quieres decir con eso?
—Eres un tío. Vienes del dinero, eres blanco, tienes una buena dentadura, te has graduado en Yale....La lista sigue.
—¿Y?
—Es  la otra gente la que se adapta a ti, imbécil. Crees que no hay adaptación, pero estás jodidamente ciego, Forrest. Está a tu alrededor, todo el tiempo.

En resumen, Todo Es Mentira es un libro de E. Lockhart. Ni más ni menos, Si habéis leído We Were Liars, quizás sepáis a lo que me refiero, si no, será algo que tendréis que descubrir, pero para dejarlo más o menos claro, son libros que te dejan con un amargor en la boca, que te gustan aún sin ser lecturas sobresalientes pero no acabas de saber bien por qué y además te dejan mal cuerpo. Solo he leído dos de sus novelas y supongo que es pronto para hacer una distinción del tipo "este libro solo puede ser de esta autora" pero es la sensación que te deja al cerrarlo. ¿Lo recomiendo? Si te gustó We Were Liars, sin duda. Probablemente, si has leído El Talento de Mr. Ripley, no te impresione. Y si ninguna de las respuestas anteriores aplica y te llama la atención, pruébalo.  Nunca se sabe.

Para todo aquel al que le hayan enseñado que "ser bueno" significa ser pequeño y estar callado; aquí está mi corazón, con sus horribles enredos y su furia maravillosa.
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