20.12.18

GRIS: UN CUADRO INTERACTIVO

1 comentario

GRIS, ese juego que tanto ha dado que hablar desde que salió, es producto de un estudio barcelonés, Nomada Studios, y el trabajo artístico que lleva detrás es lo que más lo hace destacar. Desde el primer tráiler podíamos observar que el trabajo detrás de este juego era impresionante, y asustaba el hype que se estaba creando en torno a el, pero a veces es difícil no dejarse llevar, y cuantos más adelantos salían, más ganas de jugarlo teníamos todos. Y para mí no ha sido una decepción en absoluto, de hecho, ha sido exactamente lo que esperaba.

El argumento se explica solo, no necesita de diálogos que nos expliquen que Gris, la protagonista y a la que controlaremos por los distintos escenarios del juego, está atravesando un duro momento. Puede ser un duelo, una depresión, estrés post traumático... o cualquier otro obstáculo de la vida, pero está claro que es algo complicado y que los escenarios por los que se mueve y los obstáculos que atraviesa son un reflejo de su psique y de su viaje interno para poder salir de ese blanco y negro y volver a tener toda la paleta de colores del mundo en sus manos.

GRIS tiene muchos, muchísimos puntos positivos; y aunque parezca un juego corto que se puede pasar en tres horas (si eres algo más habilidoso que yo con el teclado, que no es muy difícil), tiene muchas rutas alternativas y logros escondidos que harán que el juego se alargue mientras exploramos esos rincones ocultos que si bien no aportan ninguna finalidad a la historia (vaya, que el juego se puede superar igualmente sin ello) si que nos dan unas horas extra de viaje y podemos apreciar aún más detalles, escenarios y música que esconde esta preciosa pieza. Porque si, GRIS parece más un cuadro interactivo que un videojuego en sí. Se que hay mucha gente a la que estos juegos le aburren, que un juego en el que ni siquiera se puede morir no es algo a tener en consideración, pero esas personas, si deciden jugarlo y se decepcionan, simplemente no han entendido la finalidad de esta obra y claramente, no es para ellos. Y está bien, hay jugadores de todos los tipos, y así debe ser. Nadie debería sentirse mal por no conectar con esta historia o por no disfrutarla. Pero no por ello hay que quitarle mérito a GRIS, que con un equipo tan reducido y tanto trabajo a sus espaldas han conseguido recuperar toda la inversión en la primera semana de lanzamiento. Merecidísimo.

De hecho, tengo que admitir que aunque sea un juego atmosférico, que busca más una conexión con el jugador y una relajación, los puzzles eran demasiado sencillos. Al final, al cabo de un par de puzzles ya sabías la mecánica a la perfección, y es que una cosa es ser intuitivo y otra que te lo den todo mascado. Comprendo que han querido primar el mensaje y el apartado artístico sobre la dificultad del juego, y también es cierto que hay momentos sorprendentes... hasta que dejan de serlo y empiezan a ser repetitivos.


Aquí no hay diálogos, todo se cuenta con las subidas y bajadas, con los colores y el mundo que rodea a Gris. Según va superando su dolor, adquirirá habilidades, habilidades que le ayudarán a seguir adelante, y el mundo se va llenando de color. Pero la recuperación no es una línea recta ascendente y cuando creamos que estamos a punto, sus demonios aparecerán para perseguirla. Sin embargo, como he dicho, en GRIS no podemos morir, así que se trata de un recurso metafórico y muchas veces tendremos que pensar de qué manera conseguir pasar de ese punto y evitar volver a caer. A veces, deberemos hacer cosas que ya hemos intentado pero que no han funcionado y que parece que no lo harán, otras, la mayoría de las veces, simplemente seguiremos adelante hasta que nos encontremos uno de esos obstáculos.

La jugabilidad es muy sencilla: un juego de plataformas 2D que no busca estresar al jugador, todo lo contrario, y que gracias a la música compuesta por el grupo catalán Berlinist Band hace que el viaje sea más ameno e inmersivo. Y cualquier pantallazo al azar del juego podría ser perfectamente una lámina o un fondo de pantalla. Me he dejado el dedo haciendo capturas de pantalla porque sinceramente, era difícil resistirse. 

Por último decir que, aunque para mi esto tenga un significado muy claro, es posible que otras personas le vean otros matices o que lo asocien con sus propias vivencias. Al final, todos tenemos una historia que contar, y casi todos sabemos lo que es estar en un momento bajo. Los hay quien más, los hay quién menos, pero es un juego que puede hablarle a cualquiera que sepa lo que es caer y no saber como salir.  Mi recomendación está clara, y es que le deis una oportunidad. No puedo decir si os decepcionará o no, eso está en vuestras manos, pero a mi me ha dejado satisfecha. 

Y gracias, Gonzalo, por regalarme esta copia. Significa un mundo para mi.


GRIS esta disponible para PC, Mac y Switch.

8.12.18

OBSCENIDAD DE ROKUDENASHIKO

No hay comentarios

Título: Obscenidad | Autora: Rokudenashiko | Traducción: Santiago García | Editorial: Astiberri | Precio: 16€

Japón, el país del lolicon, del eroguro, del shunga, del shibari, del hentai, de las máquinas expendedoras de bragas usadas, de la Hitachi Magic Wand. Japón, ese país tan reprimido sexualmente que explota por los cuatro costados, un país que ha tenido que recurrir a vagones de metro exclusivos para mujeres para evitar el acoso que se daba camino al trabajo o a la escuela. Japón, un país que venera al pene (literalmente tienen una festividad dedicada a ello, llamada Kanamara Matsui (el festival del Falo de Acero) en la que pasean un enorme pene de metal de tres metros de altura por la calle. Japón. Un país que arresta a una mujer por hacer moldes de su vulva y hacer arte con ellos. De esto trata Obscenidad.

En 2014, Megumi Iragashi, más conocida por su nombre artístico Rokudenashiko, fue detenida por delito de obscenidad. Así, como suena. Su crimen fue hacer una canoa con la forma de su vulva con una impresora en 3D, financiando su proyecto a través de crowdfunding y dando como recompensa a aquellos que hubieran aportado un enlace de descarga a un archivo vectorial de su vulva para que crearan su propio arte a partir del mismo.

Rokudenashiko llevaba ya un tiempo haciendo su arte manko, como ella lo denomina (manko en japonés es chichi, coño, etc) algo que no todo el mundo comprendía. Algunos lo veían como algo terrible, otros, como una invitación sexual, otra gente como una ida de olla graciosa y a otras personas les encantaba simplemente por lo que era. Pero en Japón el manko no está bien visto, y difundir según que material (con consentimiento, por supuesto) que en occidente se vería de lo más normal o como mucho, curioso, es un delito penado por la ley.

En Obscenidad se cuenta, sin meterse en las morbosidades de la diferencia entre nuestra cultura y la japonesa, el proceso de Rokudenashiko con su pelea contra la ley para poder seguir creando su arte, salir de la cárcel y demostrar que lo que hace es inofensivo. Y lo mejor de todo es que lo cuenta ella a través de las viñetas. Al ser una historia autobiográfica tenemos enfrente el testimonio de la protagonista, de como vivió todo el proceso penal y además, nos cuenta con bastante detalle como son las prisiones japonesas, algo que siempre esta bien, ya que Japón es un país que se enorgullece de su sistema penitenciario, pero ¿a qué coste? las condiciones de los presos en sus cárceles han sido duramente cuestionadas y acusadas de totalitarismo por parte de asociaciones y organizaciones en favor de los derechos humanos Y tal y como podemos ver, no se exagera: las condiciones de las presas son desde luego, escalofriantes. Ninguna cárcel es divertida, pero el nivel de represión de las cárceles japonesas roza la violación de los derechos humanos.

Japón, un país hipócrita, con una doble moral tan marcada, con fetiches como el lolicon y el shotacon, se escandaliza ante la idea de que una mujer haga un molde de su vulva y lo distribuya a aquellos que han querido apoyar su proyecto. Es cierto, es complicado entender una cultura tan diferente, pero las cosas hay que llamarlas por su nombre y en un país en el que se veneran penes de  metal gigantes, que algo así suceda es como poco injusto y si buscamos una palabra más adecuada, machista.


A lo largo de las páginas de este manga se verá como Rokudenashiko en su defensa, harta de cuidar el lenguaje, cada vez utiliza más una palabra como manko, que para los japoneses es bastante terrible de pronunciar sin sentir vergüenza, pudor o escandalizarse. Es obsceno. Es una palabra obscena. En un país donde la perversión se escapa por la parte de atrás de una manera casi grotesca y moralmente cuestionable (lo que no quita que en occidente tengamos lo nuestro, pero ya se sabe las comparaciones son odiosas etc), una vagina es un delito.

No todo es tan malo, sin embargo, como se ve en el manga, muchas personas en Japón la apoyaron y contó con un extenso equipo de abogados que voluntariamente la defendieron. Algunos de ellos ni siquiera estaban de acuerdo con las actividades de la artista, no obstante, consideraban que se debía tener la libertad para poder hacerlo.

Todo esto le sirvió a Rokudenashiko para escribir un manga contando su experiencia, y meses más tarde volvió a ser detenida bajo las mismas acusaciones. Rokudenashiko y su historia son sin duda, dos rarezas vistas desde nuestro lado del mundo, y una demostración de la misoginia del gobierno japonés. Todo contado con la visión de la autora, con una dosis de mala leche y humor que contrastan con lo narrado en las páginas y hacen que la lectura sea mucho más amena e interesante; pequeñas perlas de conocimiento de la cultura japonesa para que no nos perdamos con determinados conceptos y una entrevista con Sion Sono (director de películas como El Club del Suicidio) hacen que Obscenidad sea una lectura mucho más interesante de lo que puede parecer en un principio, y eso es mucho. Muchísimo.

4.12.18

PERSÉFONE DE LOÏC LOCATELLI-KOURNWSKY

No hay comentarios
Título: Perséfone | Autor: Loïc Locatelli- Kournwsky | Traducción: Julia Osuna Aguilar | Editorial: Sapristi | Precio: 19'90€


Perséfone es la hija adoptiva de Démeter. Ambas viven en Eleusis, un lugar tranquilo y con cierto aire evocador, donde la magia es real. Pero solo para aquellos que la heredan. Démeter es una de las hechiceras más poderosas de Eleusis pero Perséfone, al ser su hija adoptiva, no puede hacer ningún tipo de magia. Démeter además fue la responsable de acabar la guerra contra el submundo, el Infierno, Hades y su ejército, algo que le añade una presión extra a Perséfone. Porque hubo un día en el que ambos mundos pudieron convivir, no sin cierta tensión, pero el comercio era posible, y los habitantes del Infierno, a pesar de sus carencias, no pasaban hambre. Después de la guerra contra Hades, las fronteras se cerraron, siendo una condena para todas las personas inocentes que vivían en el submundo.
Y un día Perséfone es secuestrada y llevada al Infierno y nada más llegar, es forzada por su secuestrador a comer La Fruta de la Condena, el único vegetal que es capaz de crecer en los terrenos del Infierno. Y como su nombre indica, si la ingieres no puede pasarte nada bueno: el cabello se te tornará de un color azul y jamás podrás abandonar esas tierras. Algo que para Perséfone es ciertamente, una mala noticia, ya que a pesar de que allí descubrirá quién es, su vida sigue estando en Eleusis. 
Porque si, Perséfone no sabe quién es o más bien desconoce quién puede llegar a ser, y allí comenzará a entender de dónde viene y un montón de cosas que siempre se habían escapado a su comprensión debido al desconocimiento de sus orígenes. Descubrirá que el Infierno es un lugar mucho más amable de lo que creyó desde niña y se implicará con sus habitantes. Si en algo es buena, es en botánica, y si algo le falta al Infierno, son alimentos debido a que allí no crece nada comestible. Así que se propondrá sembrar en tan infertil tierra para que sus habitantes no se vean obligados a consumir La Fruta de la Condena.

En fin, estamos frente a una versión actualizada del mito griego de Perséfone que ya conocemos, una versión que puede ser complicada de tragar pero que en las manos adecuadas puede salir bien. Y si, las de Locatelli-Lournwsky son más que adecuadas porque el resultado es impecable, tanto por parte del guión como por la parte visual, que es la que más me ha encandilado. Si el mito original la historia esta más que ligada a la muerte en este caso, el enfoque es otro, lo que hace esta versión aún más curiosa pero no por ello mala.

Así que si, tenemos que hablar del color y del dibujo. Sería bueno señalar que los colores son muy desaturados, sin ser pastel, dando el aspecto de estar viendo una fotografía antigua; y por otra parte, el dibujo se caracteriza por trazos rápidos y casi descuidados, lo que le da un dinamismo a la historia que le va muy bien, en especial a las escenas de acción. En estas partes no hay textos explicativos, es puro movimiento, y simplemente con cuatro páginas entendemos qué está pasando y cómo se ha resuelto el conflicto. Y es que hay dibujantes que no saben como trasladar una escena de estas características sin ser tediosos, y aquí las páginas vuelan.

El diseño de personajes es impecable y es imposible no pensar en Ghibli y su adaptación de El Castillo Ambulante. El vestuario de alguno de los personajes (especialmente el de Radamantis, el hijo de Hades) recuerda muchísimo al de Howl; mientras que los habitantes de Eleusis parecen sacados de la clientela de la sombrerería en la que trabajaba Sophie. Este contraste de vestuarios dependiendo del mundo en el que se desarrolla la historia también se nota por supuesto, en los escenarios. Claramente diferenciados, tanto como el Infierno como Eleusis son extremadamente bellos. El Infierno, lejos de ser un lugar frío y cruel, a pesar de la paleta de tonos escogida por el autor, no transmite en absoluto esa sensación. El encanto de esta parte reside precisamente en la vuelta de tuerca que ha conseguido hacer el autor de unos tonos y un imaginario típicamente maligno para llenar de calidez las páginas con otros detalles. 
Eleusis, por otra parte, puede recordarnos tanto como por sus colores como por sus habitantes y edificios a un pueblecito italiano de los años cuarenta. Un mundo apacible, con comercio, ocio, educación, casi un paraíso si no fuera por los ataques ocasionales por parte del ejercito del Infierno.

En conclusión, Perséfone, la obra, es una delicia para la vista. Su lectura es interesante y rápida, conceptos que no son incompatibles aunque pueda parecerlo, y sobre todo lo que más enamora es el diseño de personajes, vestuario y escenarios. Es un retelling arriesgado, con una vuelta de tuerca de lo más interesante, unos personajes memorables (y adorables, y dulces, y achuchables...) que es difícil de olvidar.


27.11.18

LEO AUTORAS

No hay comentarios
#LeoAutorasOct es una propuesta de lo más interesante que lleva en marcha unos cuantos años. Consiste en, como habréis podido deducir, leer exclusivamente a mujeres durante el mes de octubre; y si se da el caso, compartir dichas lecturas en las redes sociales de cada uno bajo el hashtag arriba nombrado. Y me parece una iniciativa preciosa porque, a pesar de lo que pueda parecer, la situación de las escritoras no ha cambiado demasiado con el tiempo. Es algo que podemos comprobar simplemente dando una vuelta por cualquier librería, pero si queremos saber más, simplemente, revisemos nuestras bibliotecas, los clásicos, como inconscientemente clasificamos las historias escritas por mujeres como inferiores y en consecuencia, para un público también inferior (literatura juvenil, chick lit, erótica... creo que os hacéis una idea de por donde van los tiros). 

Sin embargo, revisando mi propia biblioteca, me he dado cuenta de que en mi caso, durante todo el año, la inmensa mayoría de mis lecturas son escritas por mujeres. Y me gustaría todos los meses traer esas lecturas a este blog en forma de resumen, sin necesidad de que sea octubre.

Pero es que hay más. Al igual que la literatura juvenil, el de las mujeres escritoras es un tema que me interesa mucho desde un prisma social, por pedante que pueda parecer. Porque todos estamos deacuerdo en que las etiquetas de este tipo son absurdas, hasta que llega la hora de la verdad y... resulta que se les da mucha más importancia de la que se está dispuesto a admitir. 

Hace poco la editorial Dos Bigotes, junto con Barrett, publicó Como Acabar con la Escritura de las Mujeres, de Joanna Russ, escritora de ciencia ficción. Y no creáis que este ensayo es reciente: tiene casi cuarenta años, y lo peor de todo, es que seguimos exactamente igual que entonces. Aún no he podido leerlo, pero os dejo esta breve videoreseña del canal de Pjorge para que os hagáis una idea. Y como podéis ver,  lo que se refleja en este libro sigue muy vigente.



Por esos motivos quiero defender lo que las mujeres escriben, sea ensayo, novela, cuentos, comic o hechizos para matar hombres. Así que cada mes traeré una pequeña selección de mis libros favoritos escritos por autoras. Y puedo asegurar que no son pocas.



14.11.18

CUÉNTALO DE LAURIE HALSE ANDERSON Y EMILY CARROLL

No hay comentarios
Título: Cuéntalo | Autoras: Laurie Halse Anderson y Emily Carroll | Traducción: Natalia Mosquera | Editorial: La Cúpula | Precio: 26'50€

Una de las dibujantes que más me influencia a la hora de yo misma intentar crear algo es Emily Carroll, y cuando supe que La Cúpula traía Cuéntalo a España, me emocioné. Si soy sincera no tenía ni la más mínima idea del planteamiento de esta historia, ni de sus antecedentes. Porque Cuéntalo es una historia que escribió hace unos cuantos años Laurie Halse Anderson, historia que ha sido publicada en forma de novela (Cuando Los Arboles Hablen, editorial SM, 1999) y en forma de adaptación cinematográfica, con Kristen Stewart en el papel protagonista (Speak, 2004), aunque esta última no ha llegado a estos lares. Y como me jode, que yo adoro a Stewart, y ahora con el plus añadido de conocer la historia de la que habla, que es simplemente, cruda y real.

Escribí la versión original de Cuéntalo (Speak) a finales de los noventa, antes de Internet, los teléfonos móviles y el impresionante fenómeno de las novelas gráficas. La escribí para combatir la depresión y la ansiedad que me perseguían desde que fui violada a los trece años.

Esta es la primera parte del pequeño prólogo que Anderson añade a esta versión. Porque de esto trata esta historia, de una violación y del sufrimiento de su víctima. Y el título ya debería dar pistas suficientes. Pero desde un principio, si no llega a ser por esto, podríamos no tener claro a qué nos enfrentamos. En Cuéntalo se presenta a una protagonista que comienza su primer día de clase en el instituto, totalmente marginada y abandonada por los que consideraba sus amigos, ahora es una paria, objeto de acoso escolar. Melinda no solo ha vivido algo totalmente trágico si no que además, está cargando con la culpa de su autodefensa, nadie sabe que pasó pero todos han decidido juzgarla. Según avanza el día, se ven las clases a las que Melinda asiste, siendo la más complicada pero a la vez interesante la de Arte, donde un profesor especialmente apasionado le entrega un papel a cada uno en el que viene una palabra que tienen que interpretar como proyecto final del curso. La de Melinda es árbol, y a lo largo del año Melinda se frustrará con este proyecto, porque refleja mucho más de lo que desearía y a la vez, es incapaz de mostrar.


Cuéntalo es una historia en la que empezamos casi a ciegas, podemos hacernos una idea del suceso que rompió a Melinda pero no es hasta que avanzan las páginas que se nos revela con detalles lo que sucedió. Y aunque supiéramos de antemano de qué se trataba exactamente, eso no hace la revelación menos impactante, menos dura. Menos real. Son cosas que suceden todos los días en todas partes del mundo. Y la tendencia de convertir a la víctima en una paria, aún si saber qué es lo que ocurrió exactamente, es demasiado habitual. Por eso el título. Por eso cuéntalo. Esta obra es una de esas que deberían ser leídas en todos los centros escolares, tanto por alumnos como por profesores, y no digamos padres. Es muy difícil reconocer las señales si no estás dispuesta a verlas. Y si a tu hijo, alumno o compañero le pasa algo, está diferente, en vez de culparle o de acabar de destrozarlo, pregunta, acércate, o simplemente, no te alejes. Pero la psicología humana es complicada, y las relaciones sociales también. Algo malo pasa para que la gente que te quería ayer, hoy te de la espalda, sin ningún motivo de peso, sin nada que sea tu culpa. Y más cuando eres adolescente. Se había de los pocos recursos para superar un trauma de este calibre, de sororidad y de como el arte puede ayudar a sanar, ya que gracias al proyecto de arte, podrá canalizar sus sentimientos y asimilar lo que le ocurrió.

Emily Carroll lleva a las viñetas esta historia de manera impecable, utiliza recursos que recuerdan a sus historias de terror de Cruzando El Bosque pero esta vez llevadas a un terror más cotidiano. Metáforas visuales y una escala de grises escogida que no podría irle mejor a esta historia. El blanco y negro hace que nos introduzcamos más en la mente de Melinda, donde nada tiene color. No se cual habrá sido el motivo de la elección del blanco y negro en esta obra, pero a mi desde luego me transmite opresión, tristeza, incomprensión. Es como estar en el fondo de un pozo del que muchas manos tiran para que no puedas salir. Simplemente recurriendo al gris, todas esas emociones se han desencadenado mientras leía, un extra a una historia ya difícil de digerir.

Cuéntalo es algo más que un coming of age,  es una declaración de intenciones, un mensaje al mundo y una idea clara. Cuéntalo, no estás sola.




Design by Winter Studio © 2015.